Morelia, Michoacán. El deporte de la charrería también es arte e historia, forma a hombres y mujeres basados en la disciplina, el respeto y los valores que van adquiriendo desde la niñez, por tal motivo, la especie animal que se utiliza para nuestro deporte nacional es tratada con cuidados para no lastimarla, desde la cabalgadura, hasta el ganado caballar y bobino que se juega en cada charreada, así que dentro del marco de los festejos del “LXXV Congreso y Campeonato Nacional Charro Michoacán 2019”, con sede en el Lienzo Charro “Pabellón Don Vasco”, de la Ciudad de Morelia, Salvador Sánchez Orozco, coordinador nacional de la Comisión Deportiva de la Federación Mexicana de Charrería (FMCH), dio a conocer que “los animales representan un factor primordial para nuestro deporte nacional, pues los caballos, yeguas y toros, son de suma importancia porque son los compañeros de competencia; dejó saber el cuidado minucioso que se realiza para la selección y traslado de los animales que se requieren para un Campeonato Nacional, ya que se cuidan las condiciones del terreno de competencia, para evitar que se lastimen, además se cuenta con veterinario las 24 horas del día para su adecuada atención, con un año de anticipación a la fecha de inicio de los Nacionales, se busca al mejor ganado y se le da una adecuada alimentación, cuidando su integridad física, por lo que respecta a las yeguas de reparo, las greñudas son traídas del interior del país o de Estados Unidos con 4 o 6 meses de anticipación y llevadas al estado sede para que se vayan aclimatando y con ello evitar que se enfermen”.
Toda esta labor de cuidar y proteger al ganado forma parte de este deporte que se práctica con el corazón a nivel nacional y en los 13 Estados de la Unión Americana, pues los toros y las yeguas se encuentran seguras dentro de esta bella disciplina de origen mexicano, así que todos los charros y damas de a caballo disfrutan de nuestro deporte sin lastimar a ningún ser viviente. ¡Así es la charrería!
Desfile de la Revolución Mexicana
Del 16 al 18 de noviembre disfrutamos de un fin de semana largo que conmemoró el “109 Aniversario de la Revolución Mexicana”, y el pasado día 20, se llevó a cabo una parada militar organizada por el general Crescencio Álvarez, secretario de la Defensa Nacional, quien siguió al pie de la letra las instrucciones del presidente de México Andrés Manuel López Obrador, de quien según dicen los que saben, realizó un desfile para disfrute personal y de tan solo unos cuantos, pues se llevó a cabo en un día laboral donde ni escolares de todos los niveles pudieron apreciar el espectáculo y se vio con un público muy escaso, pero eso sí, se armó un caos vial y la ciudad estuvo estrangulada durante más de 4 horas.
En esta ocasión se vio el vuelo de tres aeronaves clasificadas como de museo; el contingente formó una longitud de 8 kilómetros, con la participación de 44 carros alegóricos y dos mil 700 binomios de caballería, entre los que pudimos apreciar a las reservas del Ejército Mexicano, “Los Charros de México”, con la presencia de la Charrería Federada, encabezada por el presidente Leonardo Dávila Salinas, y la Asociación Nacional de Charros, “La Decana dela Charrería en México”, que dirige Jorge Malo Lugo, además de Asociaciones Charras de diferentes Entidades, demostrando el gran entusiasmo que tuvo la charrería de todo México para este desfile conmemorativo de la Revolución Mexicana.
Lo positivo de la Parada Militar, fue que en esta ocasión fue semejanza de un “Aniversario de la Revolución Mexicana”, ya que en años anteriores desfilaron deportistas que no tenían nada que ver con el festejo.
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