Política

Pendencieros

Presento mis credenciales. Suelo ser conciliador, en alguna ocasión he interpretado esto como una debilidad de carácter. Nunca he sido un bravucón en las tabernas. No han sido la exaltación y la gresca, creo, los rasgos de mi carácter. Digo esto porque considero que la fórmula presidencial que dice que con Estados Unidos ni confrontación ni sumisión es poco o nada consistente. Creo que alguna vez en la vida, si es necesario, hace falta ser un pendenciero, y dar cabezazos en la nariz del rival, y soltarle una patada en los güevos. Como lo oyen. Y si el grandulón se pone fuera de sí, ni modo. Ya sé: los países no son personas. Cierto, pero los dirigen y gobiernan las personas.

La declaración presidencial de la confrontación y la sumisión me pareció bien puesta, pero floja, sobre todo en lo que toca al muro. Era la oportunidad de decirle al mundo: México y no Peña va a Estados Unidos a decirle a ese gobierno que mi país no acepta la agraviante construcción de un muro, les informo además que llevan años construyéndolo, no es una idea original. No pagaremos un peso. ¿Qué pasaría? No creo que ocurriera algo más grave de lo que ya está ocurriendo.

El escritor español Félix de Azúa ha escrito que lo peor del asunto Trump es que fue elegido por millones de ciudadanos que dan el mismo asco que su candidato triunfador. Tiene razón. Dice: “Millones de analfabetos culturales y castrados morales. También Hitler tomó el poder gracias a los votos de los demócratas alemanes. Y ya en el poder acometió la tarea de crucificar todo aquello que le había humillado en su juventud: judíos ricos y cultos, gente de talento en partidos, prensa y universidades, jueces con principios éticos, en fin, todos aquellos que no eran como él, un psicópata ineducado, vil, inmensamente resentido”.

¿Cómo hemos llegado a esto, se pregunta Félix de Azúa? Fácil: destruyendo la educación y la ciencia, corrompiendo la universidad, ennobleciendo a los canallas, calumniando el estudio, el talento, la excelencia. Añado que puede ser la hora de revisar lo que hemos hecho para que nuestra clase política deambule sin saber a dónde se dirige, ¿en qué momento quebramos el prestigio del conocimiento?

Por los demás, deseo que el Presidente y sus colaboradores tengan éxito frente al cavernícola. Lo digo de verdad. Se ve difícil. Nada le hace.

rafael.perezgay@milenio.com

Twitter: @RPerezGay

Google news logo
Síguenos en
Rafael Pérez Gay
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.