La Selección Mexicana de Futbol necesita partidos de preparación ante buenos rivales, que le exijan y la pongan a prueba, pero antes que esto requiere cuando menos dos cosas verdaderamente valiosas:
La primera: tiempo y espacio para entrenar y perfeccionar jugadas que propicien seguridad defensiva y, sobre todo, variantes efectivas en la zona ofensiva que le permitan hacer daño a los rivales.
La segunda: tener un plan preciso de entrenamiento y de trabajo, una guía real que establezca con claridad a dónde se quiere llegar en términos de estilo y modelo de juego y, por encima de esto, el cómo.
Los partidos en los que ensayará todo esto terminarán supeditados al plan anterior. Y no necesariamente tienen que ganarse. Más importante será lo que el entrenador y los jugadores aprovechen para superar limitantes que hoy resultan no solo obvias, sino muy preocupantes.
Se supo ayer que la FMF amarró ya a cuando menos los siguientes rivales: Uruguay, Ecuador, Nigeria y Paraguay.
Nuestro representativo enfrentará en su primer partido del Mundial a Polonia. Luego a Argentina y a Arabia Saudita.
Faltaría un rival de las características de los polacos… y si se puede no solo uno, sino hasta dos. Hay que privilegiar la preparación para arrancar con un triunfo.
Aunque seguramente Gerardo Martino no solo tiene tres opciones de jugadores por posición, sino hasta cuatro o más, es muy importante que vaya cerrando sus barajas y le otorgue seguridad a esos elementos para que terminen dominando su rol. Hay posiciones del campo en las que no queda muy claro quiénes serán titulares y primeros suplentes.
En la defensa central, por ejemplo. En las dos posiciones de laterales defensivos. Y en la zona de media cancha en posición de ataque.
¿Sabe usted cuál es el sistema de juego de la Selección?
Rafael Ocampo