Política

Sorpresas de Pekín

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M+.- Inusitadas convergencias y un espíritu de mutuo respeto, incluso de mutua admiración, fluyen de la cumbre de Trump y Xi Jinping en Beijing.

Empezando por la grandiosa recepción al visitante, siguiendo por las palabras que ambos se dirigieron y por los acuerdos anunciados.

La única línea roja pintada hasta ahora fue la de China sobre Taiwán, cuyo dominio no es negociable ni tolera injerencias. Trump no respondió a esto, lo que en su caso quiere decir que acepta, pues si con alguien vale el dicho de que el que calla otorga es con Trump, porque no se calla nada.

Recordé, ahora con optimismo, una entrevista de Henry Kissinger con The Economist que en su momento leí aterrado. Es del 17 de mayo de 2023, muy poco antes de que Kissinger cumpliera cien años.

Dominaba su mente alerta en esos días una preocupación de rangos apocalípticos sobre el poder destructivo de la inteligencia artificial en el caso de una III Guerra Mundial.

“Vivimos en un mundo de una destructividad sin precedente”, dijo Kissinger. “La historia militar muestra que nunca ha sido posible destruir totalmente al adversario. Por razones geográficas y por falta de precisión. Pero hoy no hay límites. Todos los adversarios son 100% vulnerables”.

La inteligencia artificial podría añadir a las armas que ya existen en el planeta una precisión devastadora, que no han tenido nunca.

Según Kissinger, había poco tiempo para detener la conflagración, de tres a cinco años. Y la salida no podía ser sino una negociación en la que las potencias enfrentadas, Estados Unidos y China se cedieran algo mutuamente. Antes que hablar de agravios, pensaba Kissinger, el líder estadunidense debía decir a su colega chino: “Señor presidente, los grandes peligros que hay para la paz mundial, en este momento, somos nosotros dos. Porque tenemos la capacidad de destruir a la humanidad”.

Ahí podría empezar, en la tradición kissingeriana, una conversación sustantiva, puertas adentro, sin cumbres ni fanfarrias, dedicada a cambiar el rumbo de la confrontación y evitar la III Guerra Mundial.

Las fanfarrias y las sorpresas de convergencia venidas de Pekín, indican que quizá esa conversación tuvo lugar y que empezamos a ver resultados.

¿Muy optimista?

Sí, hoy sí.

Veremos mañana.


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Héctor Aguilar Camín
  • Héctor Aguilar Camín
  • hector.aguilarcamin@milenio.com
  • Escritor, historiador, director de la Revista Nexos, publica Día con día en Milenio de lunes a viernes
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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