Cada vez que en el consultorio me toca acompañar a alguien en la restauración de su historia de vida y revisamos el modelo de Lise Bourbeau sobre “Las 5 heridas que impiden ser uno mismo”, me permite aprender más sobre la condición humana de la cual siempre sigo sorprendiéndome.
Independientemente de que en estas semanas se ha abordado en consultas ese modelo en un par de ocasiones, hoy escribo sobre el tema, a propósito de un interesante video que circula en redes sociales y que es “un regaño” para hacer consciencia de lo que los padres jamás deberíamos decir a los hijos en su niñez.
En la cuenta de TikTok el @dr.erasmorocha nos comparte un “regaño a los padres” para hacer consciencia del poder de las palabras que pueden causar daños irreparables en algunas edades de los hijos, como las heridas que describe Bourbeau en el citado libro.
Rocha afirma que hasta los nueve años, los niños están en estado theta, lo cual es similar a estar hipnotizados, por lo que cualquier afirmación, incluso con un peso negativo, puede marcar sus vidas hasta la edad adulta.
Por ello, dice, hay que evitar algunas frases en la niñez, para ahorrar muchas horas de terapia en la adultez.
La primera y más importante a evitar es “no tequiero”; una segunda es “somos pobres”; una tercera dice “eres un tonto”; la cuarta a suprimir es “no puedes (eres un inútil)” y por último la quinta “eres malo”.
Estas frases, dice Rocha, deben evitarse a toda costa expresarse a un niño antes de los nueve años, ni de broma, ni por enojo, ni por ningún motivo que el infante no comprenderá y tomará ese pensamiento como determinación en su vida.
A esta lista sin duda hay varias más que pueden causar heridas invisibles que después los adultos tardan mucho en identificar, sanar y reprogramarlas.
En mi especialidad en adicciones y codependencia he visto una y otra vez los daños ocasionados por frases de esta naturaleza y lo difícil que es quitarlos del subconsciente.
Si usted, estimado lector, es un adulto que quizás haya sufrido un daño que hoy esté afectando algún aspecto de su vida, pida ayuda profesional y trátelo. Libérese de un valor o creencia que alguien instaló en su subconsciente y que no le sirve de nada tenerlo.
Y si es un padre de niños en crecimiento, tenga mucho cuidado con las frases poderosas que pueden causar heridas invisibles sin que se haya tenido la intención de hacerlo. Más vale prevenir.