Este domingo el gobernador Alejandro Armenta supervisó en el municipio de Tepeaca, la construcción de la planta de tratamiento de aguas residuales en Santa María Oxtotipan, que según dicen incorpora tecnología de biorreactores de última generación, para reducir hasta en 70 por ciento el consumo de energía.
La inversión es del orden de los 69.4 millones de pesos, de los cuales el 85 por ciento, es decir, casi la totalidad corresponde al Gobierno del Estado y el restante 15 por ciento al municipio.
La planta tendrá una capacidad de tratamiento de 60 litros por segundo y beneficiará a 32 mil 28 habitantes de Tepeaca y localidades como San José Carpinteros. Este proyecto forma parte de un modelo de gestión hídrica sustentable que permitirá aprovechar aguas residuales tratadas con nutrientes para su uso en la agricultura.
Más allá del monto, lo importante de este anuncio es la línea de trabajo que está marcando el mandatario estatal, quien seguramente está consciente de lo complicado del estrés hídrico que padece la entidad.
El viernes pasado los titulares de Soapap, Josefina Morales, y Jordi Bosch, de la concesionaria Agua de Puebla, admitieron que 41 por ciento del líquido se pierde entre fugas y robos.
En términos reales, casi la mitad del agua que entra a la red se desperdicia, por negligencia o por complicidad de algunos malos funcionarios que en lugar de hacer bien su trabajo, se ponen de acuerdo con los delincuentes.
Armenta ha dicho con insistencia que ante el abandono de sistemas anteriores, su gobierno trabaja coordinadamente con la Federación para impulsar programas alineados a una política ambiental con enfoque social y de economía circular.
Por si fuera poco, es una realidad latente el fenómeno de La Niña que, según los pronósticos, mantendrá al territorio mexicano con una irregularidad durante la próxima temporada de lluvias.
En Puebla se comienzan a presentar señales de la aridez como los incendios registrados a la fecha, y sumado a ello existen notorias deficiencias en el abasto que deben solventarse para evitar que la crisis sea más severa de lo previsto.