Cultura

El futbolista, héroe trágico

Eduardo Berti, La estrella y la memoria, Impedimenta, España, 2026, 198 pp.
Eduardo Berti, La estrella y la memoria, Impedimenta, España, 2026, 198 pp.

​Pocas actividades como el juego para encarnar la tragedia.

Durante éste, el divertimento y la distracción, parecen entretejerse un buen número de acciones humanas que al tiempo arrojarán resultados diferenciados, así imaginados o no, pero que, eso sí, terminarán por definir al ejecutor.

Se juega como se es, cuántas veces hemos escuchado.

Y se es como el destino nos señaló.

Bajo o alto.

Rápido o lento.

Hábil o inepto.

Certero o errado.

Extremos entre los que cualquiera juega y se recrea, poniendo lo que tiene a su alcance, en lucha con los demás y con uno mismo, otra matriz de la tragedia.

“Todos los partidos”, dice una de las voces narrativas de la nueva novela de Eduardo Berti (Buenos Aires, 1964), La estrella y la memoria, “son fruto de la estrategia y del azar, del acierto y del error… Imposible calcula por anticipado un partido [de futbol] porque es una situación inagotable”.

Como también, abunda la voz (digamos, desde ahora, que estamos ante una narración coral que lleva a los lectores a descubrir la leyenda futbolística que le tocó encarnar a un tal Eliseo Alegre, hacia los inicios de los años 60 del pasado siglo en una Patagonia olvidada, tal vez el personaje ideal para recordarnos la existencia de los mitos y los héroes, no exentos de humanidad, y por supuesto el papel del recuerdo en todo intento de creación literaria) nos resulta imposible “abarcarlo todo”.

“El ojo ve solamente es parte de las acciones por donde pasa…, por donde corre la pelota”.

Oportunidad que sirve a la misma voz (novelista siempre invisible que tan solo sugiere la existencia de otras voces al intercalar en los testimonios que habrán de construir la vida de Eliseo Alegre, las de un equipo periodístico que realiza un reportaje cinematográfico del futbolista) para obsequiarnos una de las mejores definiciones del futbol para nuestros días y, por qué no, para el futbol de nuestros días.

“El futbol es un teatro y la pelota es como la varita mágica de la luz. Porque esa luz, comparable a un seguidor en el teatro, acapara las miradas. Sin embargo, hay jugadores que ven más allá de esta luz. Tienen un ojo más grande. Son los que abren el espacio, son los que rompen el tiempo… Los magistrales”.

Que eso encarna Eliseo Alegre.

Un maestro, pelota en los pies, que “nunca fue un atleta”, y parece rebelarse a su sino de victoria para optar por el de miseria.

“Veloz, preciso, imprevisible. Papá siempre repetía estas tres palabras que, según él, definían a Eliseo Alegre. Existen muchos jugadores con una o dos de estas virtudes, decía papá, pero muy pocos con las tres”.

Alegre, apellido sin duda antitético asignado por el autor, no será para nada alguien afín a las mieles de la gloria. Por el contrario, habrá en él una predisposición al anonimato y el abandono, a grados tales que truncará un futuro.

No adelantamos nada. La narración lo advierte desde su página tres.

Nuestro futbolista morirá.

Y en qué fecha.

El 29 de junio de 1986, día en la que Argentina obtenía la copa mundial en México, luego de años de anonimato y de frustrar su paso por una escuadra de la primera división argentina (atrás quedaron sus grandes triunfos en el futbol de su región, “un pueblo de esos que, digamos, no aparecen en ningún mapa”).

Pero, ¿existió realmente Alegre?

(“Todos los personajes de este libro son imaginarios”, escribe como colofón Eduardo Berti. “Salvo el personaje de Jorge Valdano, inspirado en el exjugador de futbol campeón del mundo”).

Dice Valdano:

“…los partidos ya están jugados, los goles ya fueron marcados o errados, pero a la vez hay cosas que se pueden modificar. Una de ellas, por ejemplo, es nuestro relato, nuestra opinión o nuestro recuerdo de lo que pasó”.

Algo así parece conseguir, aunque en sentido inverso, Eduardo Berti en La estrella y la memoria.

Buscar y rebuscar en el ejercicio de la memoria y la imaginación (Todos los Funes, El país imaginado, Un padre extranjero, otras de sus novelas) la veracidad de la invención literaria.


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Mauricio Flores
  • Mauricio Flores
  • mauflos@gmail.com
  • Periodista, estudió Ciencia Política y Administración Pública en la UNAM
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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