Cultura

Futbol escrito

Alejandro Toledo, La pluma y el achique, UANL, México, 2025, 342 pp.
Alejandro Toledo, La pluma y el achique, UANL, México, 2025, 342 pp.

Reuniendo crónica y reportaje, entrevista y evocación, Alejandro Toledo (Ciudad de México, 1963) ha publicado un libro de esos que se disfrutan de principio a fin, y que nos recuerdan la infinidad de pulsiones humanas que existen a la zaga de una de sus actividades cotidianas, el juego. El del futbol, a fuerza de ser precisos, si bien sabido es que además de divertimento dicha experiencia está acoplada a una serie de cuestiones utilitarias, mismas que en diversos momentos parece opacar su centro mismo.

La pluma y el achique, se llama, el libro.

Antes pura materia periodística (la que el autor combina con su pasión por la literatura; sea lector, escritor o ensayista) publicada en alguno de los medios nacionales por los que Toledo ha pasado. Una especie de venturosa redención del “panteón hemerográfico” toledano, veintiocho textos independientes y unas palabras preliminares, que mucho contribuyen al esclarecimiento de los porqués elementales del futbol nacional e internacional.

¡Vaya trampa!, dirán ustedes.

Un libro acerca del futbol en vísperas del inicio de una nueva copa mundial.

Pues sí.

Otra manera de acompañar la experiencia con los textos de un buen reportero, ciertamente privilegiado, al que en alguna mesa de información le concedieron las licencias para escalar más allá de la “nota diaria” y la “información obligada”. Aunque también, de justicia reconocer, ese mismo patrocinio le habría de reclamar mejores resultados, ahora verificados en La pluma y el achique (prólogo de Roberto Gómez Junco).

¿Qué encontrarán en el libro?

Anécdotas, situaciones, resultados, jugadas, recuerdos, marcadores, goles, revelaciones… lo mismo de equipos y jugadores siempre en búsqueda de ese partido ideal que, como todos los que se asoman a la experiencia, Toledo habrá imaginado.

Nombres, muchos, también. Incluidos los de Di Stéfano, Pelé, Cruyff y Maradona, “los cuatro reinados” del mundo llamado futbol. (Habrá que preguntarle ahora a Toledo por Maradona y Cristiano).

Periodista que tuvo “el privilegio” de asistir a tres finales de copa del mundo, Toledo destaca en sus textos las diferencias que la práctica de este deporte ha tenido en, al menos, los últimos cincuenta años.

Una a subrayar, “la lentitud” del futbol de décadas pasadas.

En tono casi épico, el autor reconstruye (un ejemplo) la historia de un jugador específico, el húngaro Puskas, y la de su selección y sus hazañas.

La selección que “humilló 6-3 a los ingleses en Wembley en 1953”, pero que, no obstante, perdió la final mundial de un año después ante los alemanes por 3 a 2. Con todo y que en un primer partido de ese mismo campeonato, los húngaros les habían ganado 8 a 3.

“La historia depararía nuevas sorpresas a estos guerreros [húngaros]. Un movimiento popular sacudió Hungría en 1956 y la intervención soviética fue feroz; era un partido desigual, un cotejo desequilibrado… Los once húngaros se verían atrapados en distintas maneras por la revuelta. A Ferenc Puskas esto lo impulsó a buscar acomodo en algún equipo de la Europa capitalista, y le fueron abiertas las puertas del Real Madrid”.

El Manco Castro y Hugo Sánchez. Casarín, “uno de los primeros ídolos del balompié mexicano”, el primer punto obtenido por México en una copa mundialista. Los cronistas Manuel Seyde y Fernando Marcos, “narrar futbol era una épica”. La eterna rivalidad Chivas-América. La afición, “el pueblo”, según el mismo Hugo, colman La pluma y el achique.

En otro apartado, le pregunta Toledo a un locatario de mercado:

“Por qué le va a las Chivas”.

Aquel contesta:

“Primero porque son nacionalistas. Me agrada porque no necesita de jugadores de otros países para salir adelante. En México hay gente con capacidades, y solamente quien valora nuestras raíces puede sacar a flote las cualidades de los mexicanos. Y también porque es un equipo de garra, que no se deja vencer; es un equipo de empuje, que siempre va adelante, que no se encierra”.

Cerca una nueva copa del mundo, quedan para su lectura estos bien documentados textos de Toledo, La pluma y el achique, los mismo desde la perspectiva del periodista que del pequeño que se maravilla del juego.

“Nuestro futbol era de límites estrechos [nos comparte en un pasaje que cuenta sus asistencias a tres partidos finales mundialistas]: la calle era ancha y las coladeras eran las porterías. Y su tiempo era el infinito: el final del juego lo marcaban el cansancio o el anochecer, cuando nos llamaban para la cena”.

1970. El primero de los tres torneos mundialistas ocurridos en nuestro país.

Futbol escrito, el de Toledo.

Vivido.


Google news logo
Síguenos en
Mauricio Flores
  • Mauricio Flores
  • mauflos@gmail.com
  • Periodista, estudió Ciencia Política y Administración Pública en la UNAM
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.