Una de las secretarías de estado que han gozado de prestigio y aceptación es la de Educación, gracias a los grandes hombres que han pasado por ella, a partir de José Vasconcelos, el primero en ocupar ese cargo a principios del Siglo XX.
Muchos de ellos contribuyeron con sus aportaciones y actualizaciones para tratar de poner a la educación en un plano de progreso y con ello, evitar el rezago y la obsolescencia, utilizando herramientas técnicas para no sólo validar lo realizado, sino para aplicar las mejoras al sistema en beneficio de los estudiantes en escuela pública.
Un instrumento muy útil ha sido la medición de la capacidad del alumno de aprender y mejorar por medio de las aportaciones y análisis del rendimiento, como la prueba Pisa, que incluye exámenes estandarizados de destrezas y conocimientos para el alumno alrededor de los 15 años.
De la evaluación promedio debe surgir los puntos de aprendizaje con baja calificación para incrementar la enseñanza correspondiente en beneficio del futuro del alumno.
Pero este sistema que administra la OCDE fue cancelado en el sexenio pasado sin mayor argumento que la búsqueda del ahorro, no obstante las inversiones cuantiosas en otros campos que generalmente no han representado utilidad para el país sino más bien pérdidas y endeudamiento.
También se eliminó el Programa Prospera, que apoyaba a las familias de bajos recursos cuyos niños iban a la escuela, para que éstos no la abandonaran por falta de recursos, circunstancia para que el joven desviara su proyecto educativo e ingresara a la vida laboral, a la vagancia o a la delincuencia.
Además de la introducción de nuevos libros de texto gratuitos con algunas materias no fácilmente comprensibles y textos con tinte ideológico.
En estos días de abril-mayo de 2026 la Secretaría dispuso abruptamente la reducción del calendario escolar, basado de una supuesta encuesta y silenciosa aprobación de los secretarios estatales.
Este desfiguro tuvo que ser cancelado ante la protesta generalizada de la sociedad afectada, decisión cuyos argumentos no fueron aceptados: fue un ejemplo de lo que es el galimatías, caso acremente criticado por el ex secretario de Educación, Aurelio Nuño, quien afirmó que el caso debe dar motivo a un gran debate nacional sobre el futuro de la educación en México, y que fue éste un “ejemplo de la profunda crisis educativa que ahora vive la educación”.
Expresó Gabriel García Márquez al hablar del estudiante de cualquier país, que “a un niño le darán alas, pero lo dejarán que él solo aprenda a volar”