Opinión
María Doris Hernández Ochoa
María Doris Hernández Ochoa
  • Los reprobados en mala conducta y los hogares deficitarios

    imagen firmas pluma
    La cruda realidad nos dice que existen miles de personas que operan en el campo opuesto, en el mundo de la delincuencia o como defraudadores profesionales
  • Lo que le espera a la juventud mexicana

    imagen firmas pluma
    Los expertos en análisis sociales afirman que los retos para la juventud en materia de pobreza, deficiente educación, insuficiente acceso a la salud, falta de centros de trabajo y ambiente de violencia los lleva a ser considerados como los olvidados
  • México, país de la accidentalidad

    imagen firmas pluma
    Los padres y maestros están obligados a enseñar las prácticas de la prevención en los menores
  • El desdén por los cuerpos de seguridad

    imagen firmas pluma
    La calidad de profesión que responda a las exigencias de una sociedad que requiere no sólo protección, sino también que las acciones que denuncian sean investigadas
  • De maestros a “maestros“

    imagen firmas pluma
    La autoridad en lugar de garantizar la seguridad y el orden, declara que “no caerá en provocaciones”, como si en lugar de cumplir con su obligación cuidara “su imagen”, teniendo toda la base jurídica y moral para actuar.
  • ¿Hogar, dulce hogar?

    imagen firmas pluma
    El conocido slogan de “hogar, dulce hogar”, parece que no encaja en su contexto real ante los continuos casos de violencia dentro de él, muchos no denunciados, pero la sociedad de alguna manera los conoce.
  • El debate como fórmula democrática

    imagen firmas pluma
    Es característico el debate en los países democráticos para evitar confrontaciones y violencia.
  • La Secretaría de Educación y sus ocurrencias

    imagen firmas pluma
    La prueba PISA fue cancelado en el sexenio pasado sin mayor argumento que la búsqueda del ahorro, no obstante las inversiones cuantiosas en otros campos
  • Bajo presupuesto, aflora la criminalidad

    imagen firmas pluma
    Para incrementar el nivel de seguridad en las urbes de cualquier ciudad del mundo, se requiere primero que el gobernante la considere prioridad en favor de la población