Los gobernantes como seres humanos son portadores dentro de su personalidad de virtudes, rescoldos de aversión, odio, resentimiento, discriminación… luces y sombras.
Sin embargo, cuando se ocupa un cargo sea o no en el campo de la política, la persona tiene que adoptar un comportamiento acorde con su responsabilidad.
Para la conservación de un ambiente llevadero en el negocio, empresa o gobierno, el jefe está obligado profesional y socialmente a convertirse en un líder y en un aglutinador del equipo de trabajo y en la promoción de la integración, y siendo el gobierno ámbito de la acción, esa unidad debe, tiene que ser una de sus mayores responsabilidades.
En los Estados Unidos se ha estado promoviendo una atmósfera de odio, por los desplantes del presidente Trump que de alguna manera repercuten en reacciones de las minorías que se sienten discriminadas o menoscabadas.
Los estadunidenses de origen africano representan poco más del 13% de la población y uno de cada cuatro asesinados por la policía, son de color. La radicalización de las protestas y el fuego que hoy incendia las calles de las grandes ciudades de aquel país son resultado de que su presidente lleve años de estar enardeciendo los ánimos discriminatorios con su discurso de odio.
Trump ha dividido a la sociedad por su animadversión contra los afroamericanos, las minorías de origen latino a quienes ve con recelo y los hace culpables de casi todos los males. Este hombre de negocios, más que hombre de Estado, olvida que se escribió en la Declaración de Independencia redactada en Filadelfia el 4 de julio de 1776 :“Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales, que son dotados por su creador de ciertos derechos inalienables, que entre estos están la vida, la libertad…”
Lo peor que puede sucederle a una sociedad es que esta se divida, y más grave aún, que el rompimiento provenga desde el gobierno que juró defender la vigencia de la Constitución.
¿Situación que se vive en otros países? Hay evidencia que sí; donde hay reclamos, confrontaciones, acusaciones, divisiones entre buenos y los malos, de conservadores y liberales, ricos y pobres. Donde se denuncie a adversarios, enemigos, contras, mafias con poder, explotadores… La confrontación llegará tarde o temprano. _