Agradable experiencia. Hacía años que no acudía a una comida organizada por el Club. Me comentó Aldo Ávila, Jefe de Prensa del Santos, que buscan “darle cabida a todo aquel que cuente con un espacio en medios”.
Bien por el Club. Me dio gusto saludar a compañeros de la prensa que tenía mucho tiempo sin ver.
Uno de los que saludé con más agrado fue al buen Rafa Rosell, toda una institución en los medios de la Laguna.
Nunca había visto a alguien beberse una cerveza tan a gusto.
Lo confieso: me dio envidia de la buena ver lo mucho que Rafa disfruta la vida: siempre alegre, como acariciando el momento.
El primero en llegar, de los anfitriones, fue el entrenador Eduardo Fentanes; en cuanto lo saludé me miró medio feo. Igual fue solamente impresión mía.
No sé si sea por algunas cosas que he escrito o porque nunca me había visto en ese tipo de reuniones.
Pero eso sí, durante la comida pudimos charlar breve, pero en términos agradables.
Después llegó el Presidente del Club, Dante Elizalde. Me saludó muy bien, dijo que le daba gusto verme ahí y me comentó: “ya cambiaste de peinado”. “Los tiempos cambian”, le respondí.
Y en un ambiente bastante familiar, comenzamos a comer.
Me gustó la comida: rajas, papas rojas, asado de puerco, frijoles y una especie de discada.
Había mucha cerveza, pero solamente me tomé una, pues no quería decir alguna incongruencia por los efectos del alcohol.
Me di cuenta, también, que hay periodistas a los cuales el club no los toma muy en serio por el tipo de “periodismo” que hacen.
Se los “botanean” y prefieren tomárselo por el lado humorístico.
Se comentaron temas diversos, como que Fentanes ya tiene lista la alineación, que tiene muy pocas dudas, que ve bien al equipo para enfrentar a Monterrey, que Correa está muy bien, que Brunetta podría estar disponible de cambio para el día del partido, etc.
Pero con lo que me quedo es con la sincera respuesta que me dio Dante al preguntarle, según sus palabras en aquel comunicado/video del club, donde acepta el fracaso del Santos en el pasado torneo:
¿Cuáles fueron esos profundos errores en la ejecución del plan de trabajo que no correspondieron con los procesos construidos por el club y que provocaron el fracaso?
Su respuesta fue: “Los errores fueron dar un bandazo y cambiar radicalmente nuestros radares. Irnos a otro sistema. Irnos de un estilo agresivo, con presión alta, enfocado al vértigo, el cual nos gusta y para el cual elegimos al tipo de jugadores que tenemos.
Ese fue el principal error: irnos a un sistema de juego mucho más racional, mucho más racionado”.
Entonces lo interrumpí y le dije: “con Caixinha”, y me respondió: “Sí, con Pedro. Eso provocó un corto circuito sustancial en el equipo porque no había las herramientas necesarias para que Pedro pudiera implementar su sistema de juego”.
Comentó que Caixinha le había, casi prometido, que respetaría el estilo. Cosa que no hizo el portugués.
“Nos apartamos del camino por el cual estábamos acostumbrados a transitar.
Pero ahora con Eduardo (Fentanes) estamos convencidos de retomar ese camino, pues él enderezó el rumbo y el equipo llegó a alcanzar un nivel importante, el cual desgraciadamente no nos alcanzó y al final no logramos el objetivo”.
Lo sentí convencido, arrepentido por el fracaso y dispuesto a no volver a cometer los mismos errores.
Espero de todo corazón que así sea y que al Santos le vaya mejor en este torneo.
No debemos olvidar que si al Santos le va bien, a La Laguna le va bien emocionalmente. Mucha suerte para el partido del domingo.