Felicito a MILENIO por el éxito abridor de su nueva colección de libros. Cuando por mi rumbo anduve entre puesto y puesto de periódicos en busca de Cumbres borrascosas (1847) de Emily Brontë, ya había volado.
Quizá nadie como Somerset Maugham escribió sobre el sitio que ocupa y la consistencia de la novela. Si todas las novelas delatan su época, Cumbres borrascosas es una excepción porque no está relacionada en modo alguno con las novelas de su tiempo. “Es una novela muy mala. Es muy buena. Es fea. Tiene belleza, es un libro terrible, angustioso, fuerte y apasionado”. Y es una historia de amor, tal vez la más extraña que se haya escrito; su parte no menos extraña es que los amantes permanecen castos. Dice Maugham que la novela de Brontë no puede compararse con ningún otro libro. Solo con una de esas grandes pinturas de El Greco y su paisaje árido y sombrío; nubes preñadas de tormenta, figuras largas y demacradas, en actitudes sinuosas, contenedoras del respiro y como bajo el embrujo de una emoción sobrenatural. Añade un terror misterioso a la escena la raya de un relámpago en desliz por el cielo plomizo.
De joven yo solía ponerle mi nombre y fecha de adquisición a los libros. Tengo Cumbres borrascosas en Sudamericana (1966) fechada en 1976. Tengo Wuthering Heights en Pan Classics (1976), fechada en 1977. Esta edición es la que debí y pude leer para una clase de letras inglesas en la UNAM. La maestra, increíblemente, se llamaba Marjorie Earnshaw, el mismo apellido de Catherine, personaje central de la novela. Al respecto no tengo cosa mejor para compartir que una intuición de entonces en un paper para esa materia. Hice un nexo literario y su desarrollo; va, breve. Apunté que cuando el personaje de Juan Rulfo Pedro Páramo y el de Brontë Heathcliff pierden respectivamente a Susana San Juan y a Catherine Earnshaw, los dos se entregan a destruir Comala y Wuthering Heigths. Dije que cuando Comala confunde las campanas luctuosas con una incitación a la fiesta las palabras de Pedro Páramo “Me cruzaré de brazos y Comala se morirá de hambre” bien pudieron cifrar el odio de Heathcliff por Wuthering Heights a la muerte de Catherine. Los vecinos de Wuthering Heights sobre Heathcliff: “ese demonio que no acaba de atravesar patios”; igual que Pedro Páramo en la Media Luna. Y la mejor definición de Heathcliff en las palabras del arriero sobre quién es Pedro Páramo: “Un rencor vivo”.
Y ya en mera curiosidad: Heathcliff tiene en su nombre cliff, risco, y antes heath, páramo.