• Regístrate
Estás leyendo: Por mujeres protagonistas
Comparte esta noticia
Sábado , 23.03.2019 / 13:45 Hoy

Columna de Julio Valera

Por mujeres protagonistas

Julio Valera

Publicidad
Publicidad

En los últimos años se ha avanzado en el reconocimiento de los derechos políticos de las mujeres. Esta lucha ha sido larga y los avances considerables, pero aún hay mucho por hacer. Es una tarea en la que si bien todos podemos colaborar, han de ser las mujeres las que lleven la batuta, son ellas las protagonistas y las que mejor conocen lo que realmente necesitan. Ellas son y serán las protagonistas de los verdaderos cambios. Cerrar la brecha de género requiere trabajo y compromiso, pues no sólo hay que cambiar las leyes, hay que cambiar la imagen desigual y discriminatoria que aún subsiste en este inicio de siglo.

¿Cómo llegamos al siglo XXI en materia de derechos políticos de las mujeres en México? Fue en 1922 que la constitución de en Yucatán reconoció el derecho de la mujer a votar en una elección municipal, después hicieron lo mismo San Luis Potosí y Chiapas. Este fue el inicio de la larga lucha que permitía formalmente a la mujer participar en la vida social y pública del país.

Quince años después, el presidente reformista Lázaro Cárdenas envió una iniciativa que reconocía el derecho al voto de las mujeres, el Congreso la aprobó pero las condiciones políticas no permitieron que entrará en vigencia. Con la presidencia de Miguel Alemán se tuvo el primer gran triunfo pues se promulgó el derecho a a las mujeres de votar y ser votadas. Pero el verdadero cambio a nivel nacional se dio en 1953, pues se decide dar plenitud a los derechos políticos de las mujeres y se reconoce el derecho de las mujeres a votar y ser votadas en el ámbito Estatal y Federal.

Veinte años después, en la presidencia de Luis Echeverría, se incorporó la igualdad jurídica entre mujeres y hombres; además se reconoció el derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y esparcimiento de los hijos y se eliminaron las restricciones que les limitaba a desarrollar algunos trabajos. Además se estableció la protección de la mujer durante el embarazo, el derecho a los descansos para maternidad y lactancia.

Aunque estos avances fueron importantes, no implicaban un acceso equitativo a derechos, oportunidades y trato para las mujeres: aún era necesario garantizar mecanismos para lograr un país más igualitario, próspero y democrático.

Las mujeres tenían, tienen y tendrán mucho que aportar en la vida social y política de nuestro país y fue hasta los inicios de este siglo que se obligó a los partidos políticos a inscribir por lo menos el 30 treinta por ciento de las candidaturas femeninas en las listas a puestos de elección popular. Y no fue sino hasta la reforma política de 2014 cuando se contempla la obligación de aplicar el principio de paridad de género en candidaturas a cargos de elección popular para integrar el Senado, la Cámara de Diputados, los congresos locales y la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México, pero no se incluyó explícitamente a los ayuntamientos.

La defensa de derechos básicos tal como el derecho al sufragio, el derecho a la educación o la igualdad en materia salarial, ha sido un largo recorrido. Si bien es cierto que las mujeres hoy en día cuentan con derechos que antes eran impensables, hay que reconocer que aún falta mucho por hacer en todos los aspectos.

Reconocer los derechos de las mujeres en el marco jurídico de nuestro país no es suficiente. Resulta indispensable protegerlos de manera que estos se vuelvan una realidad en la vida de cada una de las mujeres. Además de cambiar el marco jurídico, tenemos que cambiar la imagen desigual y discriminatoria que aún subsiste en este inicio de siglo.

Debemos continuar abriendo espacios para escuchar las necesidades de las mujeres, pero también, y más importante, para que participen en la toma de decisiones en todos lo ámbitos de la vida.

Twitter: @jmvalerapiedras

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.