En 2003, un grupo de detectives de Gales, Reino Unido, contribuyó a reabrir un caso frío que se remontaba a 1946: el asesinato de Muriel Drinkwater.
De acuerdo con el portavoz de la Policía de Gales del Sur: “Los casos históricos de asesinato, a menudo referidos en los medios de comunicación como ‘casos fríos’, se asignan a la Unidad de Revisión de Crímenes Especializados, siguen bajo consideración activa y serán sujetos de investigación nuevamente en determinado momento: cuando se recibe información nueva o cuando hay avances en la ciencia forense”.
La participación de los detectives jubilados fue fundamental al encontrar en una caja la ropa que la adolescente vestía el día de su asesinato: un abrigo azul, su uniforme escolar, así como sus prendas íntimas.
En la parte posterior del abrigo encontraron una mancha apenas visible, que resultó ser semen. Se elaboró un perfil de ADN, aunque no se halló coincidencia en la base de datos a escala nacional. La evidencia, entonces de 57 años, es quizás la más antigua del mundo.
El 27 de junio de 1946, Drinkwater bajó del autobús que la acercaba diariamente a su casa, ubicada a menos de un kilómetro de la parada del camión. El camino hacia su hogar hacía una curva en una zona boscosa. La madre de Muriel, como de costumbre, perdió de vista a la adolescente al llegar a la curva. Pasaron los minutos, la chica no llegó a su domicilio.
La madre no perdió tiempo y salió a buscar a su hija casa por casa en la comunidad. Más tarde 12 hombres la buscaban.
Al día siguiente su cuerpo fue encontrado en el bosque. La menor fue violada repetidas ocasiones antes de recibir dos disparos en la mejilla y ser golpeada en la cabeza con una roca. Pese a que las autoridades entrevistaron a más de 20 mil hombres en las comunidades el caso quedó sin resolver.
En 2009, la carpeta del asesinato de Muriel Drinkwater fue reabierto. Se investigaron los asesinatos que tuvieran alguna similitud con el de Caperucita Roja, como apodaban a Muriel en la comunidad de Welsh, ya que solía utilizar un abrigo rojo.
Destacaba el caso de Sheila Martin, quien fue violada y estrangulada el 7 de julio de 1946, 10 días después del homicidio de Drinkwater. Ambas menores fueron asesinadas en el bosque a un kilómetro de su hogar.
Después de estudiar el tema por más de 12 meses, el historiador Neil Milkins señaló que el prominente predador de niños Harold Jones (1906-1971) era el responsable de los asesinatos de Drinkwater y Martin.
La evidencia genética recabada al parecer sustentaba la hipótesis del historiador, apuntando a Jones, bautizado por medios de la época como Jack the Stripper.
Sin embargo, pese a los esfuerzos de las autoridades, el inspector en jefe Mark Lewis, director de la Unidad Especializada en Revisión de Crímenes de la Policía de Sur de Gales, lanzó una cubetada de agua fría al informar: “A través de los avances en la tecnología forense hemos podido ver nuevamente las pruebas del asesinato de 1946, por lo que ahora puedo descartar por completo a Harold Jones como sospechoso”.¿Quién mató a Muriel Drinkwater?
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