De la tierra emergieron horrores inenarrables y episodios de sadismo vinculados a la magia negra.
En agosto de 1992, una adolescente de 13 años habló con sus hermanos y hermanas, además de algunos de sus compañeros de instituto, acerca de una violación que había sufrido en manos de su padre, el albañil Frederick West.
Las cosas trascendieron hasta las autoridades judiciales, quienes estrecharon el cerco en torno al obrero y a su esposa, la bisexual Rosemary West, pues se sospechaba la participación de ambos en la desaparición de varias jóvenes.
Dos años después se libró la orden para excavar la casa del matrimonio West. De la tierra emergieron horrores inenarrables y episodios de sadismo vinculados a la magia negra.
Fred West fue arrestado en marzo de 1994, acusado de 11 asesinatos, cifra a la que posteriormente se añadió la que ahora se considera su primera víctima: Ann McFall. Inicialmente, Rosemary fue acusada de abusos sexuales, aunque más adelante se comprobó su participación entusiasta en 10 homicidios.
Rosemary West fue condenada a 10 cadenas perpetuas, castigos que cumple en la prisión HMP Bronzefield, en Ashford, Middlesex, Inglaterra. En la transición del 31 de diciembre de 1994 al 1 de enero de 1995, Fred West se ahorcó en su celda de la prisión de Winson Green.
Han transcurrido más de 25 años de la muerte ¿ritual? de Frederick West, pero su caso está muy lejos de estar resuelto de forma definitiva.
El 11 de septiembre pasado, el periódico británico Daily Mirror informó que la policía local inició excavaciones en un terreno en el que se especula yacen enterradas hasta 20 mujeres, todas ellas víctimas de los West, cantidad adicional a las muertes por las que fueron culpados los brujos de la calle Cromwell, en Gloucester, Inglaterra.
Asimismo, un grupo de periodistas de televisión descubrió dos nuevas tumbas potenciales, utilizando máquinas de radar de penetración terrestre y perros rastreadores de cadáveres.
La policía inglesa informó que la nueva investigación ha encontrado varios lugares de interés en la escena. Solo que la sombra de Frederick West y sus actividades homicidas se extienden más allá de Gloucester, pues el asesino serial, de acuerdo con sus reportes de trabajo como albañil, caminó por diferentes ciudades, como Londres, Bristol, Nottingham, Birmingham, Londres y Gales. En todos esos lugares, al parecer mató.
José Luis Durán King