Sociedad

Ecos del mundial de futbol 2026

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Pareciera que la tacaña victoria (1-0) del seleccionado de México el pasado jueves en Zapopan contra el equipo nacional de Corea, nos alejara de nuestros graves problemas cotidianos, de las contradicciones y de las brechas estructurales que padecemos como país, que todo ha pasado a un segundo plano y vamos por el camino de la ilusión y la felicidad.

Y si las mareas humanas que invadieron todas las ciudades y puntos de la geografía nacional para el festejo fueran reflejo del tesón y esfuerzo con que los mexicanos sacamos adelante las cosas, entre ellas la convivencia social, y el desarrollo económico, otro gallo nos cantaría.

Aparte de todo, este seleccionado incluye a tres extranjeros nacionalizados: Julián Quiñones (colombiano y autor de un gol contra Sudáfrica), Guillermo Berterame (argentino) y Álvaro Fidalgo (español). Ni para eso ajustamos en nuestro balompié nacional: para formar un equipo de nacidos en esta tierra. Simplemente hay que echar mano de los intereses comerciales y de grupo de quienes manejan la Federación Mexicana de Futbol. Y se quedaron nueve naturalizados más en la fila; que no fueron convocados a este encuentro.

Un amigo me decía que como en los tiempos de los romanos: al pueblo pan y circo. Lo primero cada vez está más caro y difícil de obtener en el día a día. Pero lo segundo, el circo, que era gratis en aquella época, ya superó a lo primero, según lo comenté en la colaboración pasada haciendo referencia a un anuncio publicitario, que señalaba como normal vender el carro para poder comprar un boleto mundialista.

Otro amigo lector me recordó la frase latina “El pueblo que una vez repartió imperios militares, los altos magistrados civiles, las legiones, todo, ahora se contiene y ansiosamente sólo desea dos cosas: pan y juegos circenses” Ivnio Juvenal, Sátira X.

Otro lector me comenta que “los mundiales de 1970 y 1986 eran otros tiempos y la derrama económica era más equitativa: pues los turistas iban a lugares populares para comer y escuchar mariachis. Pero ahora un partido que dice estar conformado por ciudadanos, excluye a un gran sector de la ciudadanía.” En este 2026 digamos que el negocio lo hace la FIFA: las ganancias se van a Suiza y los gastos los pagan los espectadores y los gobiernos sede, que me dice otro lector “parece que se ponen de alfombra” para que el “bussiness are bussiness” sea de clase mundial.

Si bien los estadios sedes en los tres países se han visto llenos, como podemos observar a simple vista en las transmisiones televisivas, una presencia destacada es la de empresarios, políticos y altos dignatarios del fútbol organizado en México. Samuel García, gobernador de Nuevo León por Movimiento Ciudadano, ha llegado al extremo de la frivolidad más descarada; y si bien no ha solicitado formalmente al Congreso de su estado licencia, declaró que por el Mundial se iba a tomar un mes de modo “party”.

Y sí, se le ha visto asistiendo a partidos en las tres sedes mexicanas, departiendo en palco con políticos y empresarios, y con aficionados extranjeros. Luego sale a festejar a la fuente del Agua de Monterrey.

Pablo Lemus, al estilo Jalisco, llevó porra hasta el baño –al cual comprensiblemente tuvo que ir– del estadio Guadalajara (Akron) para que le echaran buena vibra para ser candidato a presidente mexicano. La duda es porque partido político será, ya que él no milita en Movimiento Ciudadano, es independiente, y solo utiliza el vehículo partidista para ganar puestos de elección popular. El mismo lo dice seguido.

Recordemos los cuestionamientos a los dos gobernadores de MC por el gasto inflado en las remodelaciones que se aventaron para ser sedes del mundial, pero incluiremos también a la morenista Clara Brugada en los desatinos de cambiar el color amarillo internacionalmente convenido en las normativas de tránsito, por el morado. Después de las críticas y de darse cuenta del dislate y del fallo garrafal, a las carreras volvieron a repintar –con muchas cubetas gastadas de uno y de otro color– el mobiliario urbano de las arterias de la ciudad de México con el color correcto. Los excesos han sido brutales.

Y de ahí para donde guste, arriba o abajo, el Mundial de Fútbol de la FIFA 2026 nos sigue dejando alegrías a los mexicanos futboleros, sinsabores a los que en las ciudades sedes padecemos los desmanes organizativos y del Fan Fest, Fut Fest, [o como le quieran poner sus organizadores] que conllevan los partidos. Y un bolsillo muy dolido para quienes empeñaron el carro, o dieron el tarjetazo. La cruda viene luego de esta gran borrachera de fútbol. ¡Salud!


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José Luis Castellanos González
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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