Pienso que hoy el mundo está de cabeza y está sufriendo tanto porque hay tan poquito amor en el hogar y en la vida de la familia. No tenemos tiempo para nuestros niños, no tenemos tiempo para nuestro prójimo, no hay tiempo para poder disfrutar de la compañía.
Todo el mundo parece estar bajo esa tan terrible prisa, ansioso por desarrollos y riquezas grandiosas, de tal forma que los niños tienen muy poco tiempo para sus padres. Los padres tienen muy poco tiempo para ellos y en el hogar comienza la destrucción de la paz del mundo.
La más terrible pobreza es la soledad y el sentimiento de no ser amado. La más grande enfermedad hoy en día no es la lepra ni la tuberculosis, sino el sentimiento de no ser reconocido. Hay más hambre en el mundo por amor y por ser apreciado, que por pan.
Nosotros sentimos que lo que estamos haciendo es sólo una gota en el océano, pero el océano no estaría tan lleno si no existiera esa gota. El milagro no es que hagamos este u otro trabajo, sino que nos sintamos felices de hacerlo.
No estoy completamente segura de cómo será el cielo, pero sí sé que cuando llegue la hora de que Dios nos juzgue, él no te preguntará, ¿cuántas cosas buenas has hecho en tu vida?, más bien preguntará, ¿cuánto AMOR pusiste en lo que hiciste?
Ten fe en las pequeñas cosas, porque es en ellas que reside tu fuerza. Hay que hacer las cosas ordinarias, con un amor extraordinario. La disciplina es el mejor amigo del hombre, porque ella le lleva a realizar los anhelos más profundos de su corazón. No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad para descansar.
No dejen que falsas metas de la vida (dinero, poder y placer) los conviertan en esclavos y los hagan perder el auténtico sentido de la vida. El que no vive para servir, no sirve para vivir. Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos de dejar de ponerle aceite.
Nunca prives a nadie de la esperanza, puede ser lo único que una persona posea. Espero que tengas: Suficiente felicidad para hacerte dulce. Suficientes pruebas para hacerte fuerte. Suficiente dolor para mantenerte humano. Suficiente esperanza para ser feliz.
Amigo lector, usted... ¿qué opina?