Espectáculos

¡Vendan el disco!

Alguien tiene que separar la primera parte de la final de “Juego de voces” del domingo pasado, editarla, subirla a redes sociales y convertirla en el evento viral de la temporada.

No hay nada más hermoso que la televisión mexicana, toda, haya hecho en los últimos días.

Estamos hablando de momentos de mucho amor, de alta emotividad, en los que las diez personalidades que participaron en esta experiencia excepcional, más su conductora, le cantaron a sus mamás en pleno 10 de mayo.

¿Sabe usted lo que fue ver a Jorge y Ernesto D’Alessio cantándole a Lupita D’Alessio a través de un enlace perfectamente bien manejado en términos de producción?

¿Sabe usted lo que fue ver a Angélica Vale cantándole a Angélica María mientras sus hijos la sorprendían en el estudio?

No, y ni hablemos de lo que pasó con los Fernández, las Lascurain, los Silvas, los Romas o con lo de la carta porque entonces sí no vamos a acabar nunca.

Hace muchísimo que no veíamos algo así en televisión abierta privada nacional. Así: de un nivel tan alto, con estrellas tan amadas, en un tono que si bien fue desgarrador, jamás cayó en la promoción del dolor o del sometimiento como sinónimo de maternidad. ¡Bravo!

E, independientemente de eso, insisto, ese musical, con esas voces, fue un momento de oro, un “hit” que si se venidera en disco físico, como antes, yo sí iba y lo compraba.

Es una desgracia que Televisa ya no esté a lo grande en el negocio de las disqueras porque en las pocas semanas que duró esta experiencia se generaron cualquier cantidad de experiencias dignas de discos como los que sacaban del Festival OTI, de “Siempre en domingo” o de las telenovelas.

¿Cuál es la nota? Que “Hermanos y rivales”, que pintaba para ser la temporada más floja de “Juego de voces”, acabó siendo una revelación.

No sé usted pero yo jamás pensé que un programa de talento y variedades que girara alrededor de hermanas y de hermanos del medio artístico pudiera ser tan bueno, tan impresionante y tan espectacular.

Tengo la impresión de que aquí está la clave de algo. Por favor, no la dejen ir.

Además, qué preciosidad de selección musical escogieron para cada pareja de hermanas y de hermanos porque fuimos de los retos a la confirmación de por qué ciertas familias cantan cierto tipo de canciones. ¡Fue mágico!

Si a eso le sumamos la presencia de un montón de invitados especiales, de los “Momentos angelicales” y de tantos y tan extraordinarios duelos, el resultado fue precioso. De veras.

Sí, yo sé que ganó el equipo de Los Favoritos pero, la verdad, siento que ahí ganaron todos. Ganaron como equipos. Ganaron como cantantes. Ganaron como familias. Ganaron como seres humanos.

No sé si usted piense lo mismo que yo pero estoy convencido de que ninguna de las personas que participaron en este “show” volverá a ser la misma después de tanto amor, de tanta entrega y de tantas aventuras.

“Juego de voces”, aunque va por otro lado, transforma la vida y la carrera de quienes participan en él tanto o más que “La casa de los famosos, México”.

Por eso me urge que separen la primera parte de la gala final y que la hagan viral, que vendan los discos y que llegue la siguiente temporada que sólo Dios sabe en qué va a consistir. Tengo miedo y curiosidad. ¿Usted no? ¡Felicidades!


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Álvaro Cueva
  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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