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¡Ayuda!: entretenimiento al estilo Sam Raimi

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  • ¡Ayuda!: entretenimiento al estilo Sam Raimi
  • Jessica Ayala Barbosa

En 2022 la película sueca El triángulo de la tristeza logró el reconocimiento de la crítica internacional y dio a su director, el danés Ruben Östlund, una Palma de Oro en Cannes por su capacidad de satirizar los impúdicos excesos de los millonarios sin despojarlos de su trágica condición humana.

Lo hizo mediante una historia que comienza cuando una pareja de celebridades de la era digital es invitada a un crucero de lujo en el que el poder adquisitivo no da lugar a dudas sobre quién manda y quién sirve. Fama, prestigio, preparación, capacidad… todo se rinde ante el poderoso caballero.

Pero un naufragio invierte el orden por completo: ¿De qué pueden servir el dinero, el apellido, las más finas joyas en una isla desierta? Abigail, una mucama de la embarcación que sabe lo que es valerse por sí misma, se da cuenta rápido de su poder y lo emplea para la supervivencia, principalmente la individual, aunque también la colectiva, de otro modo no quedaría nadie que le sirviera en el nuevo escenario donde ella es la reina.

En la recta final del filme un hallazgo inesperado amenaza con devolver todo a su antiguo estatus y Abigail deberá decidir si lo permite o lo impide cueste lo que cueste.

Traigo a cuento la propuesta de Ruben Östlund cuatro años después de su estreno porque no dejé de pensar en ella mientras veía ¡Ayuda! (Send Help, 2026), la nueva película de Sam Raimi, escrita por Mark Swift y Damian Shannon.

El último trabajo que habíamos visto del influyente director estadounidense data, coincidentemente, también de 2022, cuando dirigió Doctor Strange en el multiverso de la locura.

Fue en el set de esa segunda entrega del superhéroe de Marvel donde Raimi trabajó por primera vez con Rachel McAdams y quedó encantado con su profesionalismo y cualidades técnicas, pues no cuestionaba el absurdo al que suele llevar las escenas el realizador, sino que buscaba hacerlas reales. “Pensé que esta era la actriz con la que debía trabajar de nuevo”, dijo recientemente durante la promoción de ¡Ayuda!

En esta historia McAdams interpreta a Linda Liddle, una ambiciosa y hábil estratega financiera menospreciada y humillada por su nuevo jefe, el joven y superficial Bradley Preston (Dylan O’Brien), quien ha heredado la compañía que su padre construyó.

Lejos de darle a Linda el ascenso que tanto ha esperado, Bradley planea deshacerse de ella tras sacarle el máximo provecho en un viaje de negocios. Pero un accidente de avión los deja varados en una isla desierta: a él inconsciente y con una pierna lesionada; a ella sana y salva para poner a prueba las habilidades de supervivencia que ha aprendido en sus programas favoritos.

Bradley despierta solo para descubrir que está con la persona que más le desagrada en el mundo y que su vida depende de ella. ¿Quién es el jefe ahora? Solo el rescate podría restablecer el orden de las cosas, pero Linda tiene otros planes.

Las comparaciones son odiosas, pero me permito hacer una entre ¡Ayuda! y El triángulo de la tristeza dadas las similitudes de sus premisas, giros y algunas escenas.

Si bien Sam Raimi extrae lo mejor de Rachel McAdams para aportar algo de complejidad, y se las arregla para regalarle a los fans secuencias que remiten a sus trabajos más icónicos, su película carece de la profundidad de crítica de la sueca, lo que la convierte en entretenimiento convencional; un filme para pasar un buen rato y nada más.


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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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