Ayer se cumplieron 197 años de que la entonces Intendencia de Guadalajara se declarara Estado Libre (y después soberano) de Xalisco. Se trata del surgimiento del primer estado de la nación mexicana y del origen del federalismo en México. Este hecho hizo posible que poco después se dieran otros tres acontecimientos fundamentales: 1.- la expedición del Pacto Federal de Anáhuac por Prisciliano Sánchez (primer Gobernador de Jalisco), el 28 de julio de 1823; 2.- la aprobación del Acta Constitutiva de la Federación, el 31 de enero de 1824; y 3.- la publicación de la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, el 4 de octubre de ese mismo año.
A lo largo de nuestra historia, el que México sea una auténtica república federal sigue siendo una aspiración más que una realidad. No constituye exageración alguna sostener que hoy en día México es una república formalmente federal y realmente centralizada,siendo el más centralizado de entre los 28 países federales del mundo.
Múltiples reformas políticas y electorales han existido desde 1977, año en que se inauguró ese ciclo de reformas en nuestro país. No obstante, más allá de la demagógica reformas municipalista de 1983, ni una sola ha sido sobre el sistema de distribución de competencias. En 1995, bajo la dirección del doctor Luis F. Aguilar, a la sazón subsecretario de Gobernación, se elaboró una Agenda para la Reforma Política del Estado, que comprendía cuatro grandes apartados. Desde esa fecha a la actualidad, se ha avanzado en casi todo lo tocante en materia electoral, pero en lo que hace al apartado “III, Agenda para el Federalismo” -que comprendía el sub tema de federalismo fiscal- la agenda no se ha movido un solo ápice.
Hoy, gracias a la pandemia, el federalismo se ha convertido en un punto importante en el debate público y se ha revalorado el que las entidades federativas ejerzan a cabalidad sus competencias. Sin embargo, nada más alejado de la realidad que tildar de separatistas a los gobernadores que reclaman la existencia de un auténtico federalismo en nuestro país.
Finalmente, si en nuestro país tenemos día del niño, de la madre, del padre y etcétera, ¿por qué no instituir el 16 de junio como día del federalismo en México?