Los prejuicios contra los transmigrantes en México se mantienen, a pesar de que tres de cada cuatro personas están de acuerdo con que se les brinde la oportunidad de trabajar para obtener ingresos y mejorar su situación.
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación (Enadis), realizada por la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas (Upmrip) de la Secretaría de Gobernación del gobierno de México, casi dos de cada tres personas en el país consideran que se mantienen los prejuicios en contra los migrantes.
Al mismo tiempo, la mitad de los mexicanos destaca que en México se respetan los derechos de las personas extranjeras y 53.3 por ciento considera que los migrantes centroamericanos y de otros países que llegan a México ante la violencia o los desastres naturales que ocurren en sus lugares de origen, se les debe ubicar en algún refugio hasta que puedan regresar a su nación.
Los resultados del estudio muestran que 33.3 por ciento de los mexicanos cree que a los migrantes se les debería dar papeles para vivir en México; y 12 por ciento señala que habría que regresarlos a sus lugares de origen.
Respecto a la situación de la frontera sur de México, un uno por ciento expresó su apoyo a un posible cierre para evitar la llegada de más migrantes provenientes de otras naciones en busca de mejores condiciones para vivir.
El estudio resalta que, junto a las condiciones de vulnerabilidad que enfrentan los migrantes, la percepción sobre la movilidad puede traducirse en una arista de complejidad.
Sin duda que, si en México se llega a pensar que las personas transmigrantes restan la posibilidad de empleos, generan inseguridad o traen enfermedades, se presenta, como lo establece la Secretaría de Gobernación, la posibilidad de la gestación un ambiente social propicio para el rechazo, la xenofobia y la discriminación.
Ante el panorama, es fundamental que la población mexicana anteponga el respeto a los derechos humanos de las personas sin importar su lugar de origen, color de piel, sueños y deseos de mejores condiciones de vida en un país distinto al que nacieron. La discriminación en tiempos de covid-19 atenta contra los derechos humanos y crea barreras que dividen y polarizan a la sociedad que hoy requiere de la unidad y la colaboración de todos para enfrentar los retos actuales.
jaime.zambrano@gmail.com