Una cadena de abusos se presenta contra los migrantes que viajan por territorio mexicano. Autoridades, integrantes de la sociedad civil y miembros de grupos delictivos cometen violaciones a los derechos humanos.
El pasado lunes 23 de marzo de este año, un tractocamión con doble remolque, que viajaba sobre la carretera federal Veracruz-Xalapa, fue detenido por policías estatales de aquella entidad.
Los elementos de seguridad detectaron que la unidad pesada contaba con reporte de robo. El vehículo fue trasladado a un corralón ubicado en la colonia Revolución de la capital veracruzana, a unos 50 kilómetros del llamado Puente Nacional.
Durante el aseguramiento de la unidad, los agentes no se percataron de la presencia de migrantes en los contenedores. Fue en el corralón, cuando se descubrió que en el tractocamión viajaban personas de diferentes nacionalidades.
Al interior del vehículo pesado se descubrieron un total de 239 personas que ingresaron a territorio nacional de manera ilegal, entre ellos, 17 menores de edad. La mayoría de los llamados “sin papeles” provenían de países centroamericanos.
De acuerdo con Adolfo Toss Capistrán, director de la Política Regional del Gobierno de Veracruz, al momento del aseguramiento de la unidad pesada, los uniformados no se pudieron percatar de la presencia de los migrantes.
En el corralón, se descubrió la presencia de las personas en situación de movilidad y, tras las revisiones para conocer su estado de salud, se detectó que los migrantes eran inyectados para evitar que orinaran durante el trayecto.
Los migrantes fueron trasladados a Acayucan, en el sur del estado de Veracruz, y entregados al Instituto Nacional de Migración (INM) que analizará la situación migratoria. Al final, los migrantes, serán deportados a sus lugares de origen y, por esta ocasión, el sueño de llegar a Estados Unidos quedó detenido.
El caso de los 239 migrantes detenidos en Veracruz es la punta del iceberg de un problema mayor. Las personas en situación de movilidad son víctimas de violaciones a sus derechos. La situación es crítica y urgen acciones para garantizar el respeto a cada ser humano sin importar su lugar de nacimiento.