Deportes

Alcohol, tabaco y deporte

Si hacemos ejercicio o practicamos deporte buscando un estilo de vida saludable, no debemos mezclarlo con malos hábitos, como el consumo excesivo de alcohol o el fumar.

El alcohol es una sustancia cuyo consumo requiere de extremos cuidados, ya que su ingesta moderada puede darnos grandes beneficios e incluso complementar las bondades del ejercicio físico, pero en exceso puede ser realmente nocivo y alterar la práctica de deportes.

El consumo de alcohol no está prohibido en todas las disciplinas deportivas, pero sí en algunas donde se requiere de precisión para manejar vehículos o herramientas como por ejemplo, arquería, automovilismo, karate u otros.

Si bien en el resto de los deportes la ingesta de alcohol no está reglamentada, ésta puede influir grandemente en el rendimiento, la fuerza y la coordinación.

El etanol afecta el sistema nervioso, provoca en un primer momento euforia y mayor fuerza, pero el efecto final es depresivo, es decir, deprime las capacidades del individuo para actuar ante cualquier situación y reduce los reflejos.

Por otro lado, el alcohol actúa como diurético lo cual puede propiciar un cuadro de deshidratación durante la práctica deportiva, el etanol se absorbe rápidamente en el organismo y obstaculiza el metabolismo de otros nutrientes, al mismo tiempo que genera un efecto inhibitorio en la oxidación de las grasas, por lo cual, puede ocasionar un incremento de peso corporal a expensas de grasa.

Entre otros de sus efectos negativos sobre el metabolismo, podemos decir que el etanol aumenta la degradación de proteínas, lo cual perjudica la masa magra de nuestro organismo.

En cuanto al tabaco, el por qué no debe fumar tabaco el deportista, y cualquiera, se centra en el efecto dañino de dos compuestos: el monóxido de carbono (CO) y la nicotina. El primero se inhala por la combustión del tabaco, disminuyendo la capacidad de la sangre de transportar oxígeno a los músculos y demás tejidos del organismo. Este hecho hará que el músculo se fatigue fácilmente y su recuperación sea más lenta. Después de dejar de fumar puede tardarse más de un día en eliminar el CO de la sangre.

Respecto a la nicotina del tabaco, además de ser una de las drogas más adictivas que existen, provoca la liberación de sustancias estimulantes con unos efectos cardiovasculares y neurovegetativos que se manifiestan en el ejercicio aumentando la frecuencia cardiaca y la presión arterial. El resultado es que para las mismas cargas de trabajo que cuando no se ha fumado previamente el corazón trabaja más durante el ejercicio.

Así pues, el consumo de tabaco no sólo afecta a los pulmones, el corazón, las arterias y otros órganos, sino que su uso conlleva una reducción notable del rendimiento físico.

Fumar es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular, y realizar actividad física siendo fumador pone más aún en peligro nuestra salud.

Así que la combinación de alcohol, tabaco y deporte es más nociva para la salud que Si un fumador desea hacer ejercicio debe someterse a un buen examen médico. 


dr.jesuscardona@gmail.com


Twitter:@cardonam



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Ignacio Cardona
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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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