Negocios

El mercado laboral, un reto gigantesco

Los pronósticos de crecimiento de la economía mexicana en 2026 mejoraron debido a la mayor confianza en el consumo interno y en las exportaciones: el Banco de México subió de 1.1 por ciento a 1.6 por ciento la estimación de repunte para este año, en tanto la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) calcula que el crecimiento será de 1.4 por ciento, cifra con la que corrige a la alza su cálculo anterior de 1.2 por ciento. La mejoría de las proyecciones se da en un contexto de incertidumbre por el nuevo arancel global de 10 por ciento impuesto por Estados Unidos, así como por la delicada situación geopolítica derivada de los bombardeos de Estados Unidos e Israel a Irán, así como la réplica iraní hacia Israel y hacia bases estadounidenses en distintos países de Oriente Medio.

Pero más allá del crecimiento -nuevamente insuficiente pese a los mejores augurios-, uno de los problemas más complejos y vitales para la economía es el mercado laboral y la calidad de los empleos. Desde hace décadas la situación es la misma: los empleos formales que se generan cada año son insuficientes, la informalidad de los puestos de trabajo supera el 50 por ciento del mercado, y hay una tendencia hasta ahora irreversible de precariedad laboral que significa que las condiciones para los trabajadores empeoran, que los salarios son bajos, que no hay seguridades ni certezas en un mundo que cada vez es más caro.

Actualmente el 54.9 por ciento de los empleos son informales, lo que representa que más de 32 millones de trabajadores mexicanos no tienen prestaciones ni seguro social, además de la incertidumbre sobre cuánto tiempo seguirán en el mismo puesto. Y también hay una cuestión profunda con la pobreza laboral: pese a que en 2025 se logró disminuir la cifra hasta el nivel más bajo en los últimos 20 años, todavía 33.9 por ciento de los trabajadores no gana lo suficiente para hacerle frente a los costos de la canasta básica alimentaria.

Para complicar todavía más el panorama, un reporte de Banamex advierte que el 30 por ciento de los empleos formales podrían perderse en los próximos años debido a la automatización y las innovaciones tecnológicas vinculadas a la inteligencia artificial. En otras palabras, tenemos un mercado laboral frágil que no genera suficientes empleos formales, que empuja a los trabajadores hacia la informalidad y que se debate entre la precariedad creciente y la urgencia de la automatización y las innovaciones.

El gran reto no está en los grandes indicadores sino en la calidad del trabajo, en recuperar los puestos que sean no solamente formales sino estables y con un impacto directo en la calidad de vida de los trabajadores y en la movilidad social. Los empleos que hacen falta son los que hacen que las personas mejoren su condición socioeconómica. Pero para generar empleos de calidad se requieren inversiones de calidad, educación de calidad, investigación de calidad y políticas de calidad. Los buenos puestos no aparecen por arte de magia.


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Héctor Farina Ojeda
  • Héctor Farina Ojeda
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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