Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil leía su periódico MILENIO. La primera plana lo inquietó. Una nota de Cristina Ochoa cuenta la forma en que Bartlett Chu-chu-chu se fue hasta la cocina y digamos que dio algunos pasos de más con la reforma eléctrica, que aún es una propuesta, bajo el brazo: “¿Los vamos a indemnizar? No, no creo que deba haber una disputa de ese tipo. No les conviene si van a participar en un sistema mixto”.
Con su habitual gentileza y buenas maneras, Bartlett Chu-chu-chu se le fue encima al Consejo Coordinador Empresarial: “Son de los que no pagan. Carlos Salazar es uno de los dueños o empleados que no pagan”. Diantres, un poco de cortesía no le vendría mal a varios de los funcionarios del gabinete: majaderos.
El director de la CFE se refería a las empresas que se verían afectadas, como Walmart, Femsa-Oxxo, Telcel y Chedraui, que tendrán que comprar electricidad a la CFE y apagar sus plantas generadoras que utilizan energías limpias. Citibanamex calculó que aprobar la reforma costaría alrededor de 85 mil millones de dólares por compensaciones e indemnizaciones, por eso Bartlett Chu-chu-chu salió armado con rayos y centellas a advertir y amenazar. Ahora mal sin bien: la propuesta aún no se discute y la CFE ya tira las primeras bofetadas. Tranquilos. Serénense.
Recato
La propuesta de reforma eléctrica contempla la cancelación de todos los permisos de generación eléctrica otorgados y los contratos de compra-venta de electricidad, así como toda clase de generación probada.
Gil lo leyó en su periódico Excélsior en una nota de Héctor Figueroa: “El senador Ricardo Monreal pidió recato y prudencia a los funcionarios de la Comisión Federal de Electricidad, luego de que el titular de la empresa productora del Estado mexicano, Manuel Bartlett, advirtió que no se indemnizará a las empresas que se les cancelen contratos como parte de la reforma eléctrica”¹. Con mano suave, el senador no deja pasar una y, por lo demás, tiene razón.
Dijo así: “Las personas servidoras públicas de la CFE y otras instituciones están obligadas a mantener recato y prudencia, esperando que el Constituyente Permanente decida sobre las modificaciones constitucionales que le han sido planteadas. Actuaremos con responsabilidad y congruencia”. Esto ya se parece más a un toma y daca político y no a los cadenazos en el callejón como única forma de hacer política.
Visitar al miserable
Mientras tanto en otro lugar y a la misma hora, la plana mayor de Morena se trasladó a Chilpancingo, Guerrero. Claudia Sheinbaum, Ricado Monreal, Mario Delgado, Alejandro Encinas, Olga Sánchez Cordero, el senador Guadiana y su sombrero y el padre de la novia, perdón, de la gobernadora de Guerrero, Félix Salgado Macedonio. Un poco de compostura nos caería bien a todos, pero no hay de esa vitamina en estos días. Este grupo central de Morena se ha presentado a avalar las tropelías de un hombre acusado de abuso y violación. Como lo oyen. No somos nada, o sí: somos de Morena.
No se lo van a creer a Gilga, ¿quién creen ustedes que asistió a la toma de posesión de Evelyn Salgado? Fríos, fríos; calientes, hirviendo: ¡Hugo López-Gatell! Ah, sí señor. Como se sabe, es muy importante que un subsecretario de Salud asista a la toma de posesión de una gobernadora. Bien a bien, no importa, no tiene nada que hacer el señor. Subsecretario, ¿qué sugiere para estos días? Haga usted lo que le dé la gana, yo me voy a Guerrero a la toma de posesión de Evelyn, y no sea imprudente, no interrumpa.
Las más recientes declaraciones de López-Gatell en la Feria del Libro del Zócalo no tienen madre ni padre. Gamés lo leyó en su periódico El Universal: “Recordarán el dilema falso inducido respecto al cubrebocas. No quisiera enfatizar esto una vez más, pero la idea del cubrebocas se convirtió en el instrumento con que las personas egoístas y los grupos sociales egoístas trataban de echarle la culpa a los demás. Que se ponga el cubrebocas, si no me contaminará a mí y a mi familia y a mi pequeño universo”. Gil se pone mal: este otro miserable pasa por alto los 500 mil muertos por covid en el país. De verdad, ¿no les da vergüenza?
Mañana, “Gabinete de curiosidades”: revelaciones y chismes culturales.
gil.games@milenio.com