Política

La narrativa y la poética de la ultraderecha

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La noticia entró como una ráfaga de aire helado en Palacio Nacional y una pedrada por la ventana de Morena. Según The New York Times podría existir una supuesta colaboración de funcionarios del partido oficialista con autoridades de Estados Unidos para delatar a políticos con vínculos con el narcotráfico. La presidenta se inconformó en la conferencia de la mañana y arremetió contra el diario e intentó desmentir esa información.  

La dirigente de Morena, Ariadna Montiel, entró al quite y al combate: “Es lo mismo que han venido diciendo durante varios meses. Es una campaña que inició contra el presidente López Obrador al llamarlo narcopresidente. Es la narrativa de la ultraderecha que ha venido construyendo en estos últimos años”. 

La señora Montiel no habla del todo claro, pero más o menos se le entiende: se trata de la ultraderecha presente en todos los rincones, fantasma que arrastra cadenas en busca de la cuatroté.

La narrativa y la poética

La breve y contundente historia es así: el 27 de junio, The New York Times publicó que funcionarios de Morena, entre los que se encontrarían legisladores y gobernadores, serían informantes del Departamento de Justicia de Estados Unidos, aunque el diario no reveló ningún nombre de los presuntos colaboradores. Así lo leyó Gil en su periódico El Financiero. La nota del diario afirma que Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, y Américo Villarreal, gobernador de Tamaulipas, son investigados en Estados Unidos por presunta corrupción, una información publicada por Los Ángeles Times el 3 de junio. 

Como una centella del bienestar, Durazo rechazó la información en una carta dirigida al editor del NYT, Arthur Sulzberger, pues aseguró que no cuenta con información oficial y la publicación es “altamente especulativa”. “Ante ello, reiteramos la postura de nuestro movimiento que respalda a la de nuestra presidenta: nosotros no somos cómplices de nadie. Nosotros no vamos a encubrir a nadie, pero tampoco vamos a permitir que esta narrativa que se quiere instalar contra nuestro movimiento, contra nuestro proyecto, una narrativa de la ultraderecha nacional e internacional”, añadió la líder morenista. 

Ah, ¿lo ven, quién aparece?: la ultraderecha, obvio, y su  “narrativa”. Por cierto si hay una narrativa por aquí y por acá, también debería figurar una “poética”, la poética de la ultraderecha. 

La dirigente nacional de Morena aseguró que “vemos hoy y en estos días cómo hay un gran entusiasmo por representar a Morena en todos los estados que han sido convocados para este registro de aspirantes y contrasta con toda esta narrativa mediática que busca desacreditar a nuestro movimiento, pero ante ello tenemos resultados para el pueblo, resultados para la gente, para su bienestar”. Vean cómo Gil no sabe mentir: de nuevo la narrativa. 

Gamés considera que con narrativa y con poética, el Departamento de Estado busca narcopolíticos e informantes. Por lo demás, hay al menos una posibilidad de que el Times no ande muy desencaminado.  

Al segundo palo

A veces lo inaudito ocurre: Alemania ha sido eliminada del Mundial. Un equipo que encajó 4 goles de Estados Unidos, cercó a once alemanes extraviados en la cancha. Paraguay y su portero, una torre que atajó todos los balones germanos, liquidaron a la selección alemana. Orlando Gil, arquero del San Lorenzo de Almagro, detuvo además dos penales para darle el pase a Paraguay. Adiós al idealismo alemán. Alemania ya había rendido la plaza contra Ecuador y ese juego despertó las sospechas de Gilga: Alemania no trae nada. Lo nunca visto: de regreso a Berlín en la primera fase de grupos.

Brasil tampoco hizo una fiesta en Japón, más bien sufrió la emboscada de un equipo veloz, de juego bien armado. Brasil vino de abajo y empató. Cuando Gamés juraba que se jugarían los tiempos extra, un minuto antes del final, Tomiyasu, el capitán de la defensa japonesa, cometió un error, uno sólo, y Martinelli, que había dado un partido infame, anotó un gol de antología: la recibió con la izquierda y se la puso en el flanco derecho, desde ahí acribilló a Suyzuki. Brasil avanza a la siguiente ronda, pero bajo una nube de dudas. 

Gil está de nervios: esta tarde México se enfrenta a Ecuador. 

Todo es muy raro caracho: “No hay mañana”.


Gil s’en va


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Gil Gamés
  • Gil Gamés
  • gil.games@milenio.com
  • Entre su obra destacan Me perderé contigo, Esta vez para siempre, Llamadas nocturnas, Paraísos duros de roer, Nos acompañan los muertos, El corazón es un gitano y El cerebro de mi hermano. Escribe bajo el pseudónomo de Gil Gamés de lunes a viernes su columna "Uno hasta el fondo" y todos los viernes su columna "Prácticas indecibles"
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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