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Jueves , 21.02.2019 / 06:55 Hoy

Caleidoscopio

Los males que nos aquejan

Federico Ramos

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La postura del nuevo gobierno es que el neoliberalismo es el causante de todos nuestros males y que la manera de combatirlo es desterrando lo que se relaciona con esa política. 

Parece ser que el nuevo rumbo es la estatización de la economía y la sustitución de la inversión privada por la pública, en donde las nuevas autoridades, empoderadas a más no poder por la abrumadora mayoría de los votos electorales, actúan como si el nuevo signo de los tiempos: el nuevo estatismo mexicano asistencialista, hubiese dado muestras de que a nivel mundial ha funcionado de maravilla. 

No es el caso, pues hay muchas evidencias de que las naciones más prósperas e igualitarias, que no las más ricas, no practican las políticas económicas que ahora Morena promueve como la panacea a todos nuestros males, causados, según ellos, por el susodicho y supuestamente nefasto neoliberalismo. 


Mi postura es que lo que está mal no es el sistema en sí mismo ni las políticas de estado que promovemos, sean de un signo o de otro, sino las personas que escogemos para que nos gobiernen. 

Somos nosotros, los ciudadanos, quienes con nuestros defectos y nuestras carencias, sumados a los traumas que padecemos como sociedad, incluido el “pueblo bueno” los responsables del desastre que padecemos. Veamos. 


Tenemos gobiernos, federal, estatal y no se diga municipal, con muy poca capacidad de maniobra, debido a una recaudación paupérrima. 

 
Un mercado laboral defectuoso, donde más del 60 por ciento de los trabajadores son informales y de paso, altamente improductivos. 


Falta productividad como reflejo de la falta de competencia económica, ocasionado por promover un paraíso de la concentración de oligopolios. 


Esta concentración de poder ha impedido la construcción de Estado de derecho, lo que redunda en corrupción y en violencia. 


Si a todo esto le agregamos un sistema educativo mediocre y obsoleto, pues los resultados no pueden ser como los que consiguen países como Chile, Irlanda o Corea, por poner unos pocos ejemplos. 


La solución somos los ciudadanos y ciertamente no será con políticas asistencialistas y populistas como salgamos del atraso. Saldremos, si, eventualmente, con políticas inteligentes y de aliento a los que trabajan duro e invierten en México. 



federicoramossalas@gmail.com

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