Política

El paisaje antes de la batalla

Jugarse la vida, limpia y democráticamente en las urnas, es un lujo que ni Donald Trump ni la ultraderecha estadunidense puede permitirse.

Se encaminan, y lo saben, a una derrota anunciada en las elecciones de noviembre, y eso les vuelve extremadamente peligrosos.

Si ya asaltaron una vez el Capitolio, pueden ahora intentar cualquier cosa en cualquier parte del mundo.

El asalto a Venezuela y el cerco en curso sobre Cuba resultaron éxitos menores de poco impacto entre su electorado.

La prolongación de la guerra contra Irán, las consecuencias económicas de la misma y el hecho de que sus profecías no se cumplieran afectó la confianza ciega que, en Trump, tenían todavía millones de estadunidenses.

Un nuevo manotazo sobre la mesa tendrá que dar el magnate para influir en las y los votantes.

Que ese golpe, que se antoja inevitable, caiga sobre México es, en nuestro país, la apuesta de una derecha conservadora que, si se atiene estrictamente a las reglas del juego democrático, puede ser borrada del mapa en 2027.

Que Trump les salve.

Eso desea fervientemente una minoría fanatizada e ignorante que comulga con ruedas de molino.

Para eso, para preparar el terreno y justificar la intervención, operan sus dirigentes.

Eso ruegan en Washington.

Al servicio de esa causa, reproduciendo las mentiras y calumnias que les dictan los halcones de Trump, están sus voceros en los medios.

Por eso la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, que debe ser destituida y procesada por traición a la patria, les abrió la puerta a agentes de la CIA y les permitió operar armados en territorio nacional.

Por eso la frenética campaña que, presentándola como la “heroína de mano dura”, hacen los más influyentes líderes de opinión.

Este es el paisaje antes de la batalla.

Por un lado:

El estruendo de la propaganda negra replicada por un formidable aparato mediático, las operaciones encubiertas facilitadas por personajes infames como la gobernadora, y las y los traidores al servicio de ese imperio dispuesto a incendiar el mundo.

Por el otro:

La dignidad, la inteligencia y la serenidad de una Presidenta que no se engancha y que no se rinde, y un pueblo consciente y decidido que manda sobre ella y defiende la soberanía nacional.


Google news logo
Síguenos en
Epigmenio Ibarra
  • Epigmenio Ibarra
  • Periodista y productor. Fundador de la productora Argos. Corresponsal de guerra entre 1980 y 1990 / Escribe todos los miércoles su columna "Itinerarios"
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.