Política

Van por más contra la gobernadora

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M+.- A la presidenta Claudia Sheinbaum le satisface la engañosa frase del gobierno estadunidense sobre la actuación de agentes de la CIA en el operativo contra los narcolaboratorios en la sierra de Chihuahua.

“Están dando la información y también, en la nota de respuesta, nos dicen claramente que ellos quieren respetar la Ley y la Constitución en México”, respondió ayer a una pregunta expresa.

Pero, en cambio, no le basta la dimisión del exfiscal del estado para dar por terminada su embestida contra la gobernadora panista Maru Campos:

“Tiene que seguir la investigación. No para con una renuncia, tiene que seguirse investigando (…). Lo trae la Fiscalía General de la República ya como una investigación (…). Lo más importante para nosotros es el respeto a la soberanía”.

Estira la cuerda, pues, a pesar de que la explicación chihuahuense terminó en un muro imposible de tirar: la razón por la que participaron como observadores los agentes extranjeros nada más la sabía el director de la Agencia Estatal de Investigación y algunos de sus colaboradores (junto con un subalterno y dos de los agentes estadunidenses, murió en la volcadura del vehículo en que viajaban).

Sheinbaum prolonga el diferendo y excita el encono de sus huestes para mantener el golpeteo.

Imposible imaginar qué novedad sustantiva espera que descubra la FGR, porque el secreto con que murió Pedro Román Oseguera Cervantes cancela la posibilidad de saber más.

En ese contexto, en el Senado se aventuró la babosada de intentar hacer “comparecer” a la gobernadora, pero a tiempo, en vez de un ilegal citatorio, le giró una “invitación” y ella se disculpó con el sólido argumento de que hay una investigación en curso (dos en realidad: una de la fiscal especial que nombró y otra de la FGR).

Por su inasistencia, los golpeadores del oficialismo en el Congreso aventuran estupideces como instruirle a Campos un “juicio político”, acusarla de “desacato político” (Ignacio Mier dixit) y hasta culparla de “traición a la patria”.

El caso es que lo peor que se puede imputar a las autoridades chihuahuenses no es delito alguno sino desconocimiento, pero en casos equivalentes dentro del obradorato el gobierno aplica la virtud de la indulgencia y obsequia garantías de impunidad.

En el derrame de combustible en el Golfo de México, por ejemplo, el director de Petróleos Mexicanos arguyó la simpleza de que un puñado de subordinados le ocultó durante casi dos meses que se había roto un ducto submarino.

Al igual que a Maru Campos, a Víctor Rodríguez Padilla se le puede acusar de ignorante, pero contra él no se alentó un linchamiento.

El contraste es inevitable; a la gobernadora se le exige saber lo que nadie ha podido precisar, pero al titular de Pemex se le exculpa del ecocidio en el mar y el chapopote a las playas de Tabasco, Veracruz

y Tamaulipas.

A poco más de un año para las elecciones de 2027, a la 4T le resulta más rentable cargar contra una adversaria visible que abrir un frente con la CIA o con el propio gobierno estadunidense…


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Carlos Marín
  • Carlos Marín
  • cmarin@milenio.com
  • Periodista con 55 años de trayectoria, autor del libro Manual de periodismo, escribe de lunes a viernes su columna "El asalto a la razón" y conduce el programa del mismo nombre en Milenio Televisión
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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