Quien pregunta no se equivoca, me repite un amigo.
Pero, ¿y ahora?
López Obrador descalifica a quienes cuestionan, incluso con datos oficiales, sobre corruptelas o posibles nexos de políticos de la 4T con grupos delictivos.
No hay evidencia que valga.
Emite posturas fuertes en contra de las personas que clasifica como sus oponentes y hace a un lado los argumentos de fondo, así se trate de asuntos graves que ameriten respuesta. Aplica la típica de despedazar al mensajero para acabar con el mensaje.
Ayer el mandatario reaccionó airadamente frente a una reportera que no realizó condena alguna ni hizo juicios sumarios, solo preguntó acerca de un tema delicadísimo: según documentos de la Secretaría de la Defensa Nacional, el hoy cabeza de la Segob y aspirante a la contienda de 2024, Adán Augusto López, nombró, cuando gobernaba Tabasco, a titulares de seguridad que presuntamente tienen nexos con el cártel Jalisco.
AMLO se adelantó y dijo: “Primero, Adán es un hombre honesto. Lo conozco bien. Segundo, hay muchos ataques de la prensa conservadora, incluyendo a Proceso, en contra nuestra. Y tercero, la gente nos tiene confianza y saben que nunca vamos a traicionarlos… Nuestro ideal es no mentir, no robar y no traicionar al pueblo. Y vámonos a desayunar”.
Dalila, la periodista, quiso explicar que la información que involucra al alto funcionario proviene de militares, de la Sedena. Andrés Manuel arremetió nuevamente y dio por concluida su participación.
En el México obradorista no caben, de tantos que son, los mensajeros de la sociedad zarandeados, defenestrados, difamados, calumniados. Y no, la mayoría no son sus adversarios. Hasta aparecen en la lista negra cada vez más morenistas que critican al partido-gobierno.
Defiende, eso sí, desde la más alta tribuna presidencialista a Alejandro Gertz Manero, a Manuel Bartlett Díaz, a Félix Salgado Macedonio, a Salvador Cienfuegos… más los que se acumulen en el próximo escándalo.
Aquí entre nos
Ya estamos en el momento del sexenio en el que el Presidente dice que no le alcanzará el tiempo para reparar el daño que provocaron los otros.
@elisaalanis
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