Admiro a Daniel Giménez Cacho. Es de las personas que llenan la pantalla. Nos adentran en su mundo. Cuando menos lo imaginamos, estamos envueltos en esa realidad donde no hay intermediarios.
En cada interpretación deja de ser él mismo para regalarnos al personaje en seco, directo: al hombre que simplemente, es.
Seguramente lo recordarán por algunas de sus muchas y muy destacadas actuaciones. Solo con tu pareja, a inicios de los 90; o, por aquellos tiempos, Cronos; también, el tremendo filme escrito por Paz Alicia Garciadiego, donde interpreta a Nicolás Estrella, Profundo carmesí; o Arráncame la vida; o donde lo vemos como el capitán Ramírez en El infierno; o como Don Fernando Gutiérrez Barrios en la serie Un extraño enemigo, entre muchas otras.
En este abril —cuando las violencias del mundo se agitan y México no es la excepción— acudo al cine para ver el estreno de Daniel como director.
Lo hace con la cinta Juana, escrita por Emma Bertrán.
Lo que sucede en el exterior se entrelaza con el interior. Se exhibe la imparable corrupción, el crimen desde las altas esferas, las atroces agresiones sexuales, la inevitable vulnerabilidad, las dolorosas huellas que quedan visibles o en lo más profundo; mientras tanto, aparece, poco a poco, la historia… nuestras historias.
Terminan los créditos y se enciende la sala. Volteamos a vernos en silencio. Junto a mí, Eugenio. Alrededor, colegas. Suspiro. Aplausos.
Además de lograr, como director, lo que había alcanzado como actor, Giménez Cacho toca (nos toca) la naturaleza profunda de la periodista que tiene que seguir, a pesar de todo; de la mujer que busca la atroz verdad del poder abusador como quien intenta arrancarse los temores más profundos.
El corazón reacciona ante aquella escena —para mí, absolutamente femenina— tan íntima como vulnerable. Es el momento en que madre e hija se tocan cuerpo y alma, silencio y grito, ocultamiento y develación.
Ahí se desnuda la esencia de la película.
Bravísimas Diana Sedano y Margarita Sanz.
Felicidades a todo el equipo.
Gran debut, querido Daniel.
Aquí entre nos
Hablando del mundo 2026, Trump publicó una imagen en la que se representa como Jesucristo. Ayer dijo que esa interpretación es una fake news. Por si fuera poco, se lanzó contra el papa León XIV.
Sus excesos ya le están cobrando factura. Incluso grupos que lo apoyaron para ganar la presidencia han rechazado su actuar.