En agosto de 2015, sin ponernos de acuerdo, mi querida colega Roberta Garza y yo escribimos textos sobre La Luz del Mundo y Naasón Joaquín García. Coincidimos porque El Bronco había ido a rendirle un sentido homenaje al apóstol.
Desde aquellos días, una persona seguidora de Naasón, con muchos abogados a su disposición, se quejó en el Conapred contra lo que habíamos escrito. Después no le gustó la resolución del Conapred y la apeló, la comisión revisora la ratificó y la quejosa acudió a tribunales ordinarios para que modifiquen la resolución del Conapred.
En esas andamos todavía Roberta y yo (acompañados de los muy buenos abogados de esta casa editorial). Ya ven cómo es la expedita justicia mexicana.
Lo sucedido en estos días me ha hecho volver a aquel texto y revisar lo que molestó a la seguidora del Apóstol.
Primero, que le dije “secta” a La Luz del Mundo. Como desde entonces me lo explicó el Conapred, las organizaciones religiosas se oponen a ser llamadas “sectas” y puede resultar discriminatorio. Nunca más lo haré. Corrijo ahora: La Luz del Mundo no es una secta, es una organización religiosa cuyo líder está acusado de presuntamente haber violado a varias menores de edad. Nada como la precisión.
Hay otro párrafo que molestó a la demandante y que decía: “Podría mentir a mis lectores y decir que creo que se debe respeto a la decisión (la de Dios nombrando a Naasón apóstol) y a los fieles… Pero no. No lo creo. Porque tengo como principio que alguien que en estos tiempos se dice designado directamente por Dios —cualquier dios— es de temer. La historia reciente de la humanidad tiene suficientes ejemplos de cómo esas cosas tienden a no terminar bien”.
Ese párrafo, la verdad, creo que aún funciona. Tiendo a pensar que ahora funciona mejor.
Lo vemos una y otra vez, esa combinación de quien se cree tocado personalmente por Dios o algo similar, que convoca a nuevas formas de organización porque él tiene la verdad verdadera, con ritos extraños que provocan fanatismo irracional, pues sí, generalmente acaba en cosas como las que se describen en la acusación del fiscal de California. Vengas de Cotija, Michoacán, de Albany, en Estados Unidos, o de Jalisco.
@puigcarlos