Política

De las coaliciones electorales a la coalición de gobierno

  • Posteando
  • De las coaliciones electorales a la coalición de gobierno
  • Bernardo Barranco

Los tiempos políticos del 2023 se han adelantado. Morena lleva la batuta, marca la pauta. Si las encuestas no se equivocan, Morena desde hace meses aventaja. Todo apunta que la profesora Delfina Gómez, de nuevo, será la abanderada para tratar de conquistar la gubernatura. En contraste, pareciera que la Alianza Va por México se mueve bajo otro reloj y retiene diversas incertidumbres. El PRI es el partido de encrucijadas que transita en zonas de riesgos. Después de más de 90 años su fórmula parece desgastada. El PRI carga el desprestigio y necedad política de “Alito” Moreno, su dirigente nacional. Un lastre que hace memoria de la corrupción como eje de la práctica política del priismo. Los acuerdos internos se entorpecen, los arreglos se hacen vacilantes. Algunos operadores políticos como Ricardo Aguilar y Carlos Iriarte se desmarcan de “Alito”. Tampoco en el tricolor despuntan candidaturas fuertes. Ante tal turbulencia, Enrique Vargas del PAN se apunta con ímpetu sabiendo que el río está revuelto. Así lo muestra su viaje a Madrid para encontrarse con Enrique Peña Nieto. ¿Qué acuerdos obtuvo? ¿Cuál es la fuerza del ex presidente en su exilio simulado? Por su parte, el PRD enfrenta un nuevo capítulo de disputas por la dirigencia de un partido menguado. Mientras tanto, Juan Zepeda envanecido con su millón de votos en la elección del 2017, aspira sorprender como MC lo hizo en Jalisco y en Nuevo León. Estamos en la Divina Comedia, las paradojas caen en cascada, el INE acaba de determinar la paridad en el Edomex y Coahuila.

Desde lo más profundo del montielismo, Ana Lilia Herrera propone incursionar de las coaliciones electorales a un gobierno de coalición. Sabe que, sin alianza, no hay viabilidad competitiva. Hay tres tipos de coaliciones electorales: la total, la parcial y la flexible. Propone un estadío superior. El gobierno de coalición con propuesta consensuada de gobierno, una sola agenda legislativa y reparto de carteras. Si bien los gobiernos de coalición son comunes bajo los regímenes parlamentarios, la diputada priista propone una transición de alianzas electorales a un gobierno de coalición como un gran pastel a repartirse. La oferta es atractiva a los aliancistas, pero compleja. ¿En cuánto tiempo emergerían las diferencias? ¿Aguantaría la entidad pleitos en el gabinete por diferencias irreconciliables? ¿La gobernabilidad se vería amenazada por luchas intestinas del gobierno? La apuesta Ana Lilia es seductora y audaz, no deja de ser electorera, potencialmente es inquietante para la estabilidad.

Bernardo Barranco


Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.