La celebración del 50 aniversario de ordenación sacerdotal del arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, en el Seminario Palafoxiano, dejó en claro su enorme poder de convocatoria e influencia en la entidad. Al evento acudieron el nuncio apostólico Joseph Spiteri, líderes del sector empresarial, político y social.
Más allá de visiones institucionales, es de justicia reconocer el esfuerzo de un ser humano comprometido con su fe que, desde antes de asumir el cargo, ya recorría los 217 municipios poblanos de forma humilde, incluso a caballo, como él mismo recordó, manteniendo siempre un diálogo inteligente con gobernadores y alcaldes con la única intención de sumar.
Nombrado arzobispo por el papa Benedicto XVI en 2009, el líder clerical ha sido pieza clave en tiempos de profunda adversidad para Puebla, tales como los desastres climatológicos, el sismo de 2017 y la pandemia que trágicamente cobró la vida de 65 sacerdotes, momentos en los que se supo mantener solidario.
En su homilía, el arzobispo recordó con nostalgia su ordenación el 6 de junio de 1976 por manos de Ernesto Corripio Ahumada, luego evocó a sus antecesores Octaviano Márquez y Rosendo Huesca, y admitiendo su propia fragilidad humana. A su vez, el nuncio Spiteri ensalzó su añeja cercanía con la gente y su labor formativa, recordando sus inicios en Iztapalapa y junto al polémico Norberto Rivera.
Próximo a dejar el cargo tras presentar su carta de renuncia por motivos de edad, el balance final deja algunos temas importantes en el tintero: faltó ser más incisivo en el combate al rezago social y superar ciertos tabúes, tal como lo ha hiciera el papa Francisco. Sin embargo, su gestión se despide con un mérito de enorme valor civil: haber sido un refugio valiente que dio voz a las víctimas de la inseguridad y a los familiares de personas desaparecidas. Un pastor que supo construir puentes.
Por supuesto, durante la comida en su honor más de uno buscó figurar y proyectar cierta cercanía de cara a los próximos comicios. Diversos perfiles que ya se apuntalan para un cargo de elección popular hicieron lo imposible por aparecer en las fotos.
Según lo veo, necesitarán mucho más que una bendición para ganar las elecciones.