“No creo que sepas lo que es tener un mal día, pero lo sabrás”. ¡Ah, qué película tan más buena es Fuera de control de Amazon Prime Video!
Me recordó los tiempos de Frecuencia mortal, pero con un poco de Un día de furia. ¡Me encantó!
Es exactamente ese tipo de película de entretenimiento que a partir de una “bobería” crece, crece y crece hasta transformarse en una alucinante cinta de terror, de suspenso.
Además, Russell Crowe, el protagonista de esta historia, lo hace tan bien y se ve tan diferente física y emocionalmente, que no hay manera de verlo, de no creerle y de no adorarlo.
Va que vuela para convertirse en el villano de la temporada. Todo el tiempo nos está sorprendiendo. Todo el tiempo nos está cautivando.
¿Por qué habría que ver este filme habiendo tantas cosas tan buenas en tantas pantallas tan extraordinarias?
Porque le da al clavo con algo que todos hemos visto o, incluso, que todos hemos hecho: perder el control.
Vamos, no nos hagamos tontas. No nos hagamos tontos. ¿Usted no ha visto a alguien agarrarse a golpes en un embotellamiento?
¿Usted no le ha lanzado una mirada fulminante a alguien que se detuvo mal a la hora del semáforo en rojo y que no tuvo más remedio que obstruir el paso de los peatones?
Por ahí va este ejercicio y sí hay que verlo porque luego uno no sabe quién le está mentando la madre o a quién le está mentando la madre.
Y es para mujeres, y es para hombres, y es para chavos, y es para personas maduras.
Además, dura muy poco, como hora y media. Si anda buscando entretenimiento ligero, no lo piense más y luche por ver “Fuera de control”. Le va a gustar. De veras que sí.
Las cuatro estaciones
El domingo pasado viví una experiencia particularmente conmovedora. Tuve el honor de ser invitado, al lado de otros grandes amigos, como padrino de la obra de teatro Las cuatro estaciones.
¿Qué tuvo esto de conmovedor? Que estamos en pandemia. ¿Se acuerda?
No sólo fui padrino de una obra de teatro, fui padrino de la reactivación de los teatros en México y créame, se siente algo muy especial en el alma.
¿Por qué? Porque seguimos luchando contra el covid-19, pero al mismo tiempo, estamos luchando por seguir haciendo lo que más amamos, por seguir expresándonos artísticamente, por recuperar los espectáculos en vivo.
Y antes de que me linche en las redes sociales, le aclaro que todo fue de lo más seguro en términos sanitarios. La gente que está detrás de esto, como los productores Dinorah Medina y Carlos López Jiménez, sabe lo que hace.
La obra se llama Las cuatro estaciones, se presenta en un lugar muy bonito de la colonia Condesa llamado Terraza Bichi-Cori (Campeche 167).
Es un espacio abierto, tipo restaurant, que permite que el aire circule mientras el público se la vuelve a pasar bien bebiendo, comiendo y respetando la sana distancia.
Las cuatro estaciones es la obra perfecta para regresar al teatro presencial porque está hecha precisamente para la gente que ama las artes escénicas.
Toda la comunidad teatral, y sus cientos de seguidores, tienen que correr a verla porque en ella encontrarán respuesta a muchas de sus mejores (y peores) inquietudes.
Es un gran texto de ese genio de Tijuana llamado Edward Coward (La historia del teléfono inteligente) que habla de lo que nadie quiere hablar sobre la gente que hace teatro, que estudia teatro, que domina las referencias teatrales, pero también sobre la gente que miente, sobre la gente que pierde, sobre la gente hoy.
Es realmente buena, viene mucho al caso con lo que millones de personas estamos viviendo y la dirección de Carlos Corona le saca todo el provecho del mundo a la Terraza Bichi-Cori.
Amé a Anna Cioccetti. Su actuación me recordó a muchas personas. Está inmensa, divertida, rabiosa, trágica. Alberto Lomnitz me hipnotizó. Todo él estaba lleno de verdad.
Cristian Alvarado es una revelación. Punto. Y la agilidad mental de María José Bernal para jugar con el público, sin dejar de interpretar sus personajes, se merece todo mi respeto.
Por favor regrese al teatro respetando todos los protocolos que tenga que respetar y luche por descubrir esta experiencia.
Las funciones son los miércoles, jueves y domingo, pero para más información le recomiendo que busque las redes sociales de esta obra. Es formidable. De veras.
alvaro.cueva@milenio.com