Yo tendría que ser el peor crítico de México para no incluir, como parte del menú de esta fiesta futbolera, una serie de ESPN, disponible en la plataforma Disney+, que se llama “Último tren a Norteamérica”.
Ojo: se hizo antes, como para calentar motores, como para sensibilizar a las audiencias sobre lo que iba a suceder en Canadá, Estados Unidos y México.
Pero es un material imperdible que hoy, como nunca, debemos ver para que no caigan los ánimos, para que no perdamos nuestra capacidad de asombro y para que no caigamos en las garras de algunas televisoras que, para no perder “rating”, están cometiendo errores peores que los que cometieron al principio. ¡Lo que es la desesperación!
Le explico: en ESPN hay un señor de nombre Martín Ainstein que lleva varios eventos deportivos tamaño macro haciendo series documentales sobre las sedes.
Pero no series documentales típicas. Su ventaja competitiva es que él las genera a partir de viajes en tren. Así fue como tuvimos joyas como “Último tren a Rusia”, “Último tren a Tokio” y Último tren a Qatar”.
En este evento tenemos un problema: nuestra cultura ferroviaria, como región, deja mucho que desear. ¡Pues qué cree! Don Martín se las ingenió como un auténtico visionario para darle la vuelta a eso y el resultado es prodigioso.
En el caso de la Ciudad de México lo resolvió con el metro y ni le cuento de Monterrey y Guadalajara porque necesito que se meta a Disney+ y aprecie este material.
¿Por qué? Porque ahí es donde se va a dar cuenta de cosas que no había entendido antes y porque, definitivamente, va a gozar de grandes momentos de periodismo documental. ¡Felicidades!
EXPLOTACIÓN
Cuando veo “Entre compas” con Aldo y Abelito me invade una sensación de profunda tristeza.
¿Por qué? Porque me queda claro que ambos, por su altísimo nivel de inocencia, no se dan cuenta pero en “La jugada del verano” sólo los tienen para exhibirlos como criaturas de circo:
¡Pásele a ver a este par de “tontitos”! ¡Tan mensos! ¡Tan mensos! ¡Pero ah, cómo se quieren!
Uno está bien chulo. El otro es gente pequeña. ¡Ay, qué bonitos! ¡Como el monito que abraza a su chango de peluche!
Perdón si sueno grosero pero es que si no lo digo así, no van a abrir los ojos.
“La jugada del verano” es un programa periodístico que gira alrededor de un evento deportivo de clase mundial.
¿Qué tienen que ver las aventuras de estos señores con esta fiesta? ¿Qué aportan?
No nos confundamos, las revistas de antes como “Los protagonistas de México 86” estaban llenas de contenidos de color, pero de color del evento.
Para ver a Aldo y a Abelito baboseando no necesitamos una fiesta como ésta. ¡Fraude!
No se confunda. Ni les estoy faltando al respeto ni estoy afirmando que no funcionen pero es doblemente patético que Televisa, sabiendo quienes son, sabiendo qué pueden dar, no les haga un programa, no les produzca una serie y sólo los tenga, para efectos corporativos, cuando se ofrezca como ahora que tenemos la fiesta futbolera.
¡Qué simpáticos, mi Aldo y Abelito! ¡Qué chistosos que se encueran a la primera y que amenizan la primera peda que les ponen en frente!
Ojalá fueran así de simpáticos y así de chistosos para generar un contenido de valor sin necesidad de “La jugada del verano”. ¿O usted qué opina?