Espectáculos

"Aún es de noche en Caracas"

¿Se acuerda usted de todo lo que pasó cuando las tropas de Donald Trump invadieron Venezuela?

Celebraciones por aquí, protestas por allá. ¡Bueno! ¡Cuánta gente tan politizada! ¡Cuántas personas tan comprometidas! ¡Hasta parecía la mera verdad!

Hoy vamos a ver si las reacciones de todas esas multitudes fueron reales o pura pose. ¿Por qué? Porque este día, 5 de febrero de 2026, se estrena en salas cinematográficas de todo México “Aún es de noche en Caracas”.

¿Qué es esto? Una película importantísima, de ficción, sobre el tema Venezuela.

Ojo: cuando le digo una película importantísima, créame, no estoy jugando. Estamos ante un filme digno de los mejores festivales del mundo, ante una creación de verdad con lo mejor de lo mejor del cine internacional.

Desde estrellas venezolanas, como Natalia Reyes, que han estado en cañonazos de Hollywood tipo “Terminator: Dark Fate” hasta estrellas latinas ganadoras de premios internacionales como Edgar Ramírez que recibió el César, en Francia, por “Carlos”.

¿Pero sabe qué es lo mejor? Que “Aún es de noche en Caracas” es una película orgullosamente mexicana, una experiencia nacional, con perfil global, que supo convocar a talentos de toda Iberoamérica.

No me gusta lo que dicen las sinopsis. No estoy de acuerdo con lo que se ha dicho en las entrevistas.

Siento que no le hacen justicia a esta obra monumental de este tiempo de mujeres escrita y dirigida precisamente, no por una, por dos autoras: Marité Ugás y Mariana Rondón.

¿De qué trata “Aún es de noche en Caracas”? De lo que ocurre cuando lo pierdes todo. De lo que pasa cuando te quedas sin opciones. De lo que están viviendo millones de personas en decenas de lugares de todo el planeta.

Sé que le va a pegar muy duro a mis muy amadas amigas y a mis muy amados amigos de Venezuela, pero también a los de otros países. Incluso a los de muchos rincones de México.

Si usted quiere jugar a la guerra ideológica, ¡perfecto! Aquí va a tener material para dar y regalar. Ya estoy viendo el “hate”. “Emilia Pérez” es una pobre estúpida al lado de esto.

Pero aquí hay algo todavía más fuerte: las complejidades del mundo interior femenino. Mujeres que apoyan a otras mujeres. Mujeres que traicionan a otras mujeres.

Y en medio de todo: corrupción, odio, miseria, censura, violencia, incertidumbre.

¿Cuáles son las notas? El poder de las películas y la ausencia de un cine de izquierda que funcione, que triunfe, que cautive en igualdad de circunstancias.

¡Fuera máscaras! “Aún es de noche en Caracas” es una película de derecha, lo que María Corina Machado le hubiera proyectado a Donald Trump en una cena de gala en la Casa Blanca para quedar bien con él.

Pero es una magnífica película de derecha, perfectamente bien escrita, con un reparto sensacional y con todos los valores de producción que usted quiera, guste y mande.

No hay manera de verla y de no caer cautivado, de no conectar, de no empatizar, de no querer hacer algo.

Sí, yo sé que esto que estoy diciendo no le va a gustar a mucha gente, que no le va a gustar a muchos de mis amigos.

Pero, a ver, ¿dónde está la contraparte? ¿Dónde podemos ver películas de izquierda sobre estos temas así de bien escritas, con repartos así de llamativos y con valores de producción así de espectaculares?

Perdón pero yo no las veo por ningún lado. ¿Y sabe por qué no las veo? Porque a las instituciones de izquierda, en todo el mundo, el cine no les importa.

Están tan ciegas que no le invierten bien, que no le dan importancia bien, que no lo consideran una prioridad.

Si eso hubieran pensado, por ejemplo, los gobiernos mexicanos de la primera mitad del siglo XX, jamás hubiéramos tenido la época de oro del cine nacional que, hasta la fecha, sigue haciendo de la Revolución Mexicana uno de los elementos más maravillosos de nuestro imaginario colectivo.

Sí, yo sé que hoy tenemos montones y montones de filmes de izquierda. Los he visto. Pero creo que nomás los hemos visto cuatro personas y yo en salas medio vacías.

Se hacen pero con más limitaciones que aportaciones, proyectadas en condiciones miserables y con tan poca promoción que cuando llegan a las plataformas, igual, nadie se entera.

Hay que ver “Aún es de noche en Caracas” para sentir, para discutir, pero también para aprender, para que nos dé coraje, para que, los que pensamos diferente, hagamos algo más que atacar.

¿Se acuerda usted de todo lo que pasó cuando las tropas de Donald Trump invadieron Venezuela?

Vamos a ver de qué lado masca la iguana y si todas esas celebraciones, si todas esas protestas, eran de verdad.

Luche con todas sus fuerzas por ir al cine ya, ya, pero ya, a ver “Aún es de noche en Caracas”. No la comente sin haberla visto completa. Hágalo con su boleto en la mano. Le va a gustar. De veras que sí.


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Álvaro Cueva
  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
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