La insistencia del gobierno de México en ayudar a Cuba tiene dos caras o dos explicaciones.
De un lado, puede verse como solidaridad humanitaria con un pueblo al borde de la catástrofe humanitaria.
De otro lado, puede verse como complicidad con el gobierno responsable de la catástrofe humanitaria que amenaza a Cuba.
El humanitarismo solidario con el pueblo cubano no puede ocultar que se ayuda con ello a que el gobierno de Cuba siga en el poder luego de 67 años en él.
No puede decirse que ese gobierno le haya traído bien al pueblo cubano en sus 67 años de vida. La historia de esos 67 años dice que ha traído lo contrario: destrucción, opresión, privación.
La dictadura castrista es la verdadera causa del drama humanitario de Cuba, no ha podido entregar a su pueblo otra cosa que escasez y deterioro, y está a punto de regresar a su sociedad a una época histórica anterior a la energía eléctrica.
Seguir echándole la culpa de esto al “bloqueo” es ridículo; la dictadura cubana comercia libremente con muchos países, entre ellos, acusadamente, con Estados Unidos.
¿Ayudar a subsistir a esa dictadura mejorará las cosas en Cuba o solo prolongará su empeoramiento?
¿Por qué el mismo gobierno cubano que ha destrozado a Cuba podría convertir la ayuda de México en un alivio humanitario?
Para empezar, no es el pueblo el que recibirá la ayuda de México, sino el gobierno, el mismo gobierno a cuya nomenclatura, dueña de los negocios rentables de la isla, vemos desplegar vidas de lujo en medio de la pobreza que los rodea.
México le ha entregado a ese gobierno en los últimos años una cantidad extraordinaria de petróleo, y no hay prueba alguna de que haya cobrado por él, aunque lo diga el director de Pemex.
¿Lo ha hecho por razones humanitarias, para que sufra menos el pueblo cubano? ¿O por complicidad política, para que no se caiga el régimen que oprime al pueblo cubano?
Otra vez: hay dos lados a escoger. Yo creo que hay en esto más complicidad política que humanitarismo.
Si el humanitarismo rigiera la conducta del gobierno de México, no habría miles de niños enfermos de cáncer sufriendo por falta de medicinas gratuitas en este país.