Política

Es Xóchitl, y claro que puede ganar

Escuchar audio
00:00 / 00:00
audio-waveform
volumen-full volumen-medium volumen-low volumen-mute
Escuchar audio
00:00 / 00:00

Nunca había visto un jefe de campaña tan ansioso de crear la percepción de que su candidata tiene una ventaja irremontable como el presidente López Obrador. He vivido muchas contiendas electorales y en todas he visto a los estrategas blofear para dar la imagen de que sus abanderados son imbatibles, pero en ninguna con la anticipación e intensidad con que lo hacen AMLO y los suyos con Claudia Sheinbaum. Pregonan a los cuatro vientos que nadie puede alcanzar a Claudia, pese a que ni siquiera han iniciado oficialmente las precampañas, ya no digamos las campañas. Curiosamente, le aconsejan a la oposición cambiar de candidata, pues dicen que Xóchitl Gálvez se desinfló. Los políticos, cuando enfrentan contrincantes débiles, ruegan a Dios que sigan ahí; no es el caso de los moreno-altruistas, que insisten en ayudar a sus adversarios y los exhortan a ponerles enfrente a alguien más fuerte. Así de generosos y masoquistas son ellos.

Convencer a la gente de que vas a ganar es a menudo más importante que convencerla de votar por ti, sobre todo cuando tu voto duro es amplio. Desmoralizas a los contrarios y atraes a los indecisos: muchos simpatizantes opositores desisten de ir a las urnas y se da a tu favor el bandwagon effect, que lleva a electores oportunistas a subirse al presunto tren victorioso. Las encuestas son la clave. Por eso, y porque es mal negocio descalificarlas, suele haber guerras de cifras, serias o manipuladas. Y es que, pese a los múltiples y groseros errores de los encuestadores en el pasado reciente, no tenemos otro instrumento cuantitativo para pronosticar resultados. Y a alguien tenemos que creerle.

Yo no dudo que Claudia Sheinbaum vaya arriba en la intención de voto. La nota, lo escandaloso, sería que fuera abajo, considerando que empezó a promoverse años antes y que AMLO ha desnivelado la cancha para impulsarla, golpeando arteramente a su retadora. Más aún, en el círculo rojo, todos los adeptos de la 4T apoyan a Sheinbaum, mientras que no pocos partidarios de la 4A critican a Xóchitl, unos de buena fe y otros por una extraña inquina. Con todo, lo que sí dudo, y mucho, es que la brecha sea del tamaño que dicen. Y una de las razones de mi escepticismo es precisamente la ansiedad del presidente y sus aliados: si supieran que su rival se ha desplomado y creyeran que ya perdió no estarían obsesionados en señalar los yerros de la oposición —nunca interrumpas a tu enemigo cuando se está equivocando, dice la frase atribuida a Napoleón— ni en confeccionar otras candidaturas para quitarle votos al Frente.

No sé quién ganará la carrera —en efecto, Claudia aventaja porque arrancó antes, cargada por su entrenador— pero sí sé que Xóchitl Gálvez es con mucho la mejor opción opositora. La tesis del triunfo ineluctable de la puntera se vende como profecía auto cumplible, y quien la compre caerá en la trampa de AMLO. Estoy convencido de que a Xóchitl le sobra carisma y talento para remontar —menos de la mitad de los mexicanos la conoce, así que tiene buen margen para crecer— y para ser presidenta de México. Aunque hay varias cosas que corregir en su estrategia y en su estilo —dirigirse más al círculo verde, delegar— y el de su equipo —coordinarse más con los partidos—, solo ella puede encabezar la hazaña de vencer al leviatán.

Google news logo
Síguenos en
Agustín Basave
  • Agustín Basave
  • Mexicano regio. Escritor, politólogo. Profesor de la @UDEM. Fanático del futbol (@Rayados) y del box (émulos de JC Chávez). / Escribe todos los lunes su columna El cajón del filoneísmo.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.