El gobierno cubano permitirá a sus ciudadanos en el exterior invertir en empresas privadas en la isla, una reforma económica con guiño político en medio de las conversaciones de La Habana con Washington.
De su lado, el presidente estadunidense, Donald Trump, declaró que espera "tener el honor de tomar Cuba" durante su segundo mandato.
"Creo realmente que tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera", dijo a periodistas Trump en el Despacho Oval.
"Quiero decir liberarla, o tomarla. Creo que puedo hacer lo que quiera", añadió.
La administración Trump presiona para que el presidente Miguel Díaz-Canel abandone el poder, según dijo este lunes The New York Times, que citó a cuatro personas cercanas a esas conversaciones.
Poco antes, el gobierno comunista había anunciado que los cubanos residentes en el exterior podrán invertir y tener sus propias empresas en la isla comunista.
"Cuba está abierta a mantener una relación comercial fluida con empresas estadunidenses" y "también con cubanos residentes en Estados Unidos y sus descendientes", anunció el ministro cubano de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva, en una entrevista con la cadena de televisión estadunidense NBC difundida este lunes.
Cuba, entre crisis y apagones
El anuncio se produce en momentos en que Cuba, bajo embargo de Estados Unidos desde 1962, atraviesa por una crisis energética que ha paralizado casi por completo su economía después de que Washington cortó los envíos de petróleo desde Venezuela, su principal proveedor, y amenazó con sanciones a otros países que le vendan combustible.
De hecho, la isla de 9.6 millones de habitantes, sufrió este lunes un apagón generalizado, el sexto en casi un año y medio
¿Qué sectores contempla?
En otra entrevista con la televisión cubana, Pérez-Oliva explicó que los emigrados "podrán asociarse con una entidad pública o privada" ya existente en la isla, o crear la propia privada, y que para ello "no existe ninguna limitación".
Entre otros sectores, mencionó los bancos de inversión, la agricultura con la entrega de tierra en usufructo, la producción de energía y de alimentos.
Pérez-Oliva subrayó que el embargo de Estados Unidos "es el principal obstáculo para el desarrollo de todas las transformaciones" que Cuba "está implementando en el ámbito económico".
"Nos priva del acceso a la financiación, al acceso a la tecnología, al acceso a los mercados" y actualmente el "acceso al combustible", apuntó.
La crisis energética golpea sectores vitales de la economía cubana, como el turismo, el níquel y el tabaco, y obligó al gobierno a adoptar un plan de contingencia, que incluye un drástico racionamiento de la gasolina que afecta gravemente a todos los sectores.
"Se han abierto todos los canales que permite la legislación cubana para que los cubanos residentes puedan insertarse de manera plena en el desarrollo económico y social de nuestro país", añadió el ministro.
Subrayó que la apertura no solo se aplicará a "emprendimientos pequeños", sino a "grandes inversiones, especialmente en infraestructuras".
La apertura "sugiere que la medida busca preparar negociaciones con Estados Unidos sobre inversiones estadunidenses en Cuba, más que fomentar la participación económica de emigrados", opinó en X el economista Pedro Monreal.
En Miami, principal bastión del anticastrismo, algunos emigrados cubanos expresaron su desacuerdo con el anuncio.
"Queremos invertir allá, pero cuando haya cambio económico y cambio político", declaró a la AFP Ramón Fernández, de 60 años.
¿Por qué se asociaron empresas públicas y privadas en Cuba?
Hasta hace poco, el 80 por ciento de la economía cubana se basaba en un sistema de producción planificado y centralizado por empresas estatales; la crisis impulsó al gobierno a abrirse al sector privado.
En 2021 se permitió nuevamente la actividad de pequeñas y medianas empresas privadas. Al cierre de 2025, existían unas 10 mil que representaban el 15 por ciento del PIB y empleaban a más del 30 por ciento de la población activa.
A inicios de marzo, el gobierno cubano autorizó, por primera vez en casi 60 años la asociación entre empresas públicas y privadas.
Hasta entonces, las únicas empresas mixtas existentes eran las constituidas entre el Estado cubano y compañías extranjeras no estadunidenses.
El embargo impide a los empresarios de Estados Unidos hacer negocios en Cuba.
"Hoy la legislación estadunidense no lo permite. Pero las puertas de Cuba están abiertas", declaró Pérez-Oliva.
ksh