Negocios
  • Intel busca renacer para volver a competir con TSMC

  • FT MERCADOS

Intel multiplicó cuatro veces su valor en las acciones desde la intervención de Washington. Shutterstock.

Washington salvó a Intel del abismo. Ahora Lip-Bu Tan debe probar que el dinero, la IA y sus fábricas pueden devolverla a la élite del chip.

Milenio M logo
Únete al canal de Milenio  

David Zinsner, director financiero de Intel, ya lidiaba con uno de los periodos más críticos en la historia de la compañia cuando recibió la llamada de un funcionario del Departamento de Comercio de Estados Unidos (EU) el año pasado.

El gobierno acababa de plantear la adquisición de una participación de 10 por ciento en Intel. Pero la estructura de la operación no estaba abierta a negociación, según un memorando interno.

Para alcanzar el 10 por ciento exigido por el presidente Donald Trump, Intel tendría que convertir en capital miles de millones de dólares en subvenciones de fabricación otorgadas bajo la Ley de Chips de 2022, además de 3 mil 200 millones de dólares (mdd) en contratos del Departamento de Defensa.

El Consejo de Administración se resistió inicialmente a incluir los contratos de defensa. Dos días después cedió, dando paso a la mayor intervención federal en el capital de una empresa estadunidense desde el rescate de General Motors en 2009.

Intel, que alguna vez dominó el mercado de chips para computadoras personales y centros de datos, se salvó así de una posible división.

La operación también ofreció una alternativa a los clientes preocupados por la concentración de la fabricación avanzada en la taiwanesa TSMC, que produce más de 90 por ciento de los chips más sofisticados del mundo, incluidos los utilizados en el auge de la inteligencia artificial.

Desde la intervención, Intel captó 5 mil mdd de Nvidia y 2 mil mdd de la japonesa SoftBank, mientras sus acciones multiplicaron su valor por más de cuatro y superaron ampliamente el desempeño de sus competidores. Aunque el acuerdo dividió a la industria de los semiconductores, logró revertir la narrativa de decadencia que perseguía a la compañía.

Intel planea dejar de ser vista como una compañía en mercados de bajo crecimiento, para convertirse en un jugador con una participación pequeña pero relevante.
El gobierno de EU adquirió 10 por ciento de participación en Intel mediante la conversión de apoyos federales en capital. Shutterstock.

Pero el respaldo de Washington no garantiza el rescate definitivo. La tarea recae ahora en el CEO Lip-Bu Tan, quien debe culminar un cambio de rumbo que, hasta hace poco, algunos analistas consideraban imposible.

Cómo abordó Tan el deterioro

Cuando Lip-Bu Tan asumió como CEO en marzo del año pasado, dedicó sus primeros fines de semana a reunir a colegas en su casa de Silicon Valley para entender cada rincón del negocio.

El panorama era sombrío. Los ingresos se habían estancado mientras AMD ganaba terreno en chips para PC y centros de datos. En 2024, año en que Pat Gelsinger, predecesor de Tan, fue destituido, Intel acumuló pérdidas por 18 mil 800 mdd.

La estrategia para competir con Nvidia en procesadores de IA también enfrentaba dificultades. Un acuerdo clave con Arm, mediante el cual la compañía respaldada por SoftBank habría utilizado las fundiciones de Intel para fabricar un nuevo chip de IA para centros de datos, fracasó, según dos personas familiarizadas con las negociaciones.

El proyecto exigía más inversión justo cuando los gastos de Intel se disparaban. Arm —diseñador de chips fabless, es decir, sin fábricas propias— también dudaba de la competitividad de sus procesos. Finalmente lanzó el chip a principios de este año y encargó su fabricación a TSMC.

Tampoco había rendido frutos la apuesta de Gelsinger de invertir decenas de miles de millones de dólares en fundiciones para terceros. Los clientes no llegaron con la rapidez necesaria para justificar el desembolso y el desarrollo de 18A, la tecnología con la que Intel busca competir con TSMC, tomó más tiempo de lo previsto.

“Seguían pensando que eran la vieja Intel, donde todo se hacía bajo sus propias condiciones”, dice G. Dan Hutcheson, vicepresidente de TechInsights.

Con la capitalización de mercado por debajo de los 100 mil mdd y compañías como Qualcomm y Broadcom interesándose por partes del negocio, Tan concluyó que la supervivencia de Intel Foundry exigía una transformación radical: bajar costos, replantear la relación con los clientes y recuperar la cultura de ingeniería.

el dato...

20 mil mdd invertirá Intel en gasto de capital este

Año, frente a los 18 mil mdd previstos inicialmente.

Actuó rápido. En seis meses eliminó más de 20 mil puestos, cerca de una quinta parte de la plantilla, recortó gastos de capital y vendió participaciones en Altera y Mobileye por 5 mil 200 mdd para fortalecer el balance.

Dentro de Intel describen a Tan —fundador de Walden International y exCEO de Cadence— como un ejecutivo con excelentes contactos, pero difícil de descifrar.

“Había una sensación de: ‘¿Qué demonios estará pensando este tipo?’”, cuenta una persona de la empresa. “Creo que no confiaba en gran parte del equipo directivo”.

Tan rehízo buena parte de esa cúpula. Zinsner y Naga Chandrasekaran, ahora al frente de la fundición con amplia libertad para reestructurarla, son los únicos altos ejecutivos que permanecen del equipo que heredó. También incorporó a dos antiguos colegas de Cadence, Srinivasan Iyengar y James Chew, para dirigir ingeniería central y tecnología gubernamental, y fichó a Kevork Kechichian, alto ejecutivo de Arm, para encabezar el negocio de centros de datos.

Todavía reorganizaba el equipo en agosto cuando Trump exigió públicamente su renuncia por supuestos “graves conflictos de interés”, aparentemente tras conocer las críticas del senador republicano Tom Cotton sobre sus inversiones vinculadas con China.

Intel pidió una reunión con la administración. Después de pasar un fin de semana evaluando escenarios, Tan se sentó con Trump, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, según varias personas con conocimiento de aquellos días.

El ejecutivo, nacido en Malasia, tenía una misión delicada: convencer a la administración de que era un estadunidense patriota y, al mismo tiempo, el hombre capaz de rescatar al campeón nacional de la fabricación de chips.

“Esa reunión tenía que salir bien. Creíamos que había bastantes probabilidades de que así fuera”, dice una fuente interna. “Pero hay que estar preparado para diversos desenlaces”.

Para sus defensores, el acuerdo de capital alcanzado con la administración mostró cómo un CEO puede convertir una crisis en oportunidad. La operación incluía condiciones para desalentar a Intel de abandonar su negocio de fundición, pero también enviaba una señal crucial a clientes y proveedores: durante al menos los siguientes dos años, Washington respaldaría a la compañía.

​Para sus críticos, en cambio, representó una intervención gubernamental sin precedentes. “No existe ninguna base legal que autorice la participación de capital en Intel”, afirma un experto del sector. “Es una política horrible y totalmente sin precedentes. Y otras empresas no quieren reunirse con Trump por temor a que las extorsione”.

Kush Desai, portavoz de la Casa Blanca, sostuvo que la administración busca “repatriar cadenas de suministro críticas y salvaguardar nuestra seguridad nacional y económica”, al tiempo que garantiza el mejor acuerdo posible para los contribuyentes.

Recuperando terreno con TSMC

Para cuando entró en la Oficina Oval, Tan ya había advertido que Intel podría abandonar su proceso de fabricación más reciente, conocido como 14A. Una decisión así habría puesto fin a sus aspiraciones de competir con TSMC en los segmentos más avanzados de la fabricación de chips por contrato.

Tan había llegado a una conclusión incómoda: el volumen de chips que Intel producía para sí misma nunca justificaría por sí solo los crecientes costos de mantener una fundición de vanguardia. Había un precedente: AMD se desprendió de sus fábricas en 2008, en plena crisis financiera.

Intel, además, llevaba una década rezagándose frente a TSMC, mientras Apple, Nvidia, AMD y Qualcomm recurrían al gigante taiwanés para fabricar sus productos más avanzados. Cuando abrió su negocio de fundición a clientes externos en 2021, carecía de experiencia produciendo a gran escala para terceros. Ganarse su confianza requería un tiempo que Intel no tenía.

Pero la intervención del gobierno de EU cambió el panorama. Intel inició conversaciones con varios clientes y elevó su gasto de capital previsto para este año de 18 mil a 20 mil mdd, una señal de que espera captar nuevos negocios.

el dato...

2 mil mdd aportó SoftBank a Intel como parte de la

Nueva ola de respaldo financiero.

A principios de año comenzó a fabricar algunos de sus chips más avanzados para PC y servidores en sus nuevas instalaciones de Arizona, una muestra de creciente confianza en su tecnología. Cinco años antes había sufrido la humillación de recurrir a TSMC para producir algunos de sus diseños más sofisticados.

Desde entonces, Tan confirmó que Intel está plenamente comprometida con el proceso 14A, algo que, asegura, no habría hecho sin confiar en atraer clientes externos. También elevó las expectativas una posible colaboración con Elon Musk en Terafab, su todavía impreciso proyecto para construir en EU una enorme planta capaz de producir distintos semiconductores y reducir la dependencia de proveedores asiáticos.

Apple está probando los procesos de Intel con vistas a encargarle algunos chips de generaciones anteriores de la serie M para laptops. En junio, Trump aseguró que Apple había “acordado trabajar con Intel para diseñar y fabricar sus chips en EU”, una declaración que impulsó las acciones de Intel, aunque ninguna de las compañías confirmó el acuerdo.

Tan también ha tratado de reforzar la credibilidad de Intel como socio aprovechando su extensa red empresarial y su experiencia en Cadence, cuyas herramientas de diseño abarcan prácticamente toda la industria de semiconductores. 

Dentro de Intel describen un marcado contraste con su antecesor: Tan se concentra en la ejecución y prefiere prometer menos para después superar expectativas; Gelsinger era conocido por su optimismo agresivo.

Intel planea dejar de ser vista como una compañía en mercados de bajo crecimiento, para convertirse en un jugador con una participación pequeña pero relevante.
Lip-Bu Tan. CEO de Intel. Cortesía.

Sin embargo, falta la prueba decisiva: demostrar que Intel puede igualar la tecnología de fabricación de TSMC y justificar la fuerte inversión que supone para un cliente incorporar un segundo proveedor.

Una fuente del sector señala que la actual tecnología 18A de Intel, aunque mejora, todavía no alcanza a la de TSMC. “Tan habla de que está aumentando su ritmo de producción... pero no menciona cuán competitiva resulta en desempeño y relación potencia-superficie frente a su equivalente de TSMC”, afirma.

Intel tampoco revela indicadores técnicos clave, como el rendimiento de producción: el porcentaje de chips que supera las pruebas de calidad al salir de la línea de fabricación.

Tan sostiene que el sucesor del 18A, el 14A, avanza más rápido de lo que lo hacía su predecesor en la misma fase de desarrollo. Según analistas, el lanzamiento en octubre del último kit de desarrollo del 14A será una prueba importante para saber si los clientes están dispuestos a apostar por su producción en masa.

el dato...

5 mil mdd invirtió Nvidia en Intel después de la

Intervención del gobierno estadunidense.

El problema es que hacerlo también tiene un costo estratégico. Para las grandes compañías de diseño de chips, comprometerse con Intel implica invertir fuertemente y correr el riesgo de incomodar a TSMC, cuya capacidad sigue siendo indispensable.

Nadie quiere hacer enojar a TSMC porque hay escasez de capacidad”, dice una fuente dentro de la empresa. “Todo el mundo compite por conseguir obleas, y eso le da a TSMC un enorme poder de negociación”.

Timothy Arcuri, responsable del análisis de semiconductores en UBS, considera que “sin duda hay que proceder con cautela” al colaborar con Intel, aunque las compañías pueden avanzar gradualmente. Apple, por ejemplo, difícilmente pondría en riesgo su relación con TSMC al encargar a Intel volúmenes limitados de chips de generaciones anteriores, un negocio que aun así podría representar miles de millones de dólares para Intel.

La misma estrategia puede funcionar en el empaquetado de chips, donde los núcleos extraídos de las obleas se integran en sus encapsulados finales. Aunque genera una fracción de los ingresos de la fabricación, puede convertirse en una puerta de entrada para construir la confianza que Tan necesita.

En mayo, MediaTek se convirtió en el primer cliente en anunciar públicamente que utilizaba tecnología de encapsulado tanto de Intel como de TSMC. La nueva planta de Intel en Nuevo México fue, además, una de las pocas instalaciones donde Tan decidió acelerar la inversión desde el comienzo.

“Intel siempre dispuso de una gran ventaja en el ámbito del empaquetado que nunca llegó a aprovechar”, señala Hutcheson, de TechInsights. Durante años, la compañía prefirió concentrarse en la fabricación, un negocio de alto riesgo pero también de enorme rentabilidad potencial.

​Hutcheson lo compara con una célebre decisión militar: “Fue como la historia de Custer, que decidió no llevar consigo las ametralladoras Gatling para no perder velocidad de avance”.

Intel podría haber tenido un arma valiosa a su alcance durante todo este tiempo. Ahora Tan parece decidido a utilizarla.

La oportunidad de la IA

Mientras intenta recuperar terreno frente a TSMC en el negocio de fundición de semiconductores, Tan también trabaja para racionalizar la división de IA de Intel, cuyos intentos por competir directamente con Nvidia fracasaron o fueron descartados.

En paralelo, incursionó en el diseño de chips personalizados junto con clientes, un mercado que ha impulsado a compañías sin fábricas propias como Broadcom y Marvell gracias a su trabajo con hiperescaladores de IA como Microsoft, Amazon y Google. Intel anunció su propio acuerdo con Google en abril.

La compañía también se benefició de la creciente demanda de sus unidades de procesamiento central (CPU), entre ellas Clearwater Forest, lanzado en junio y diseñado para manejar cargas de trabajo de IA en centros de datos.

“Van a tener una participación de mercado baja, pero en mercados enormes. Lip-Bu no necesita una gran participación para generar miles de millones en ingresos”, dice Arcuri, de UBS.

La clave, añade, es cambiar la percepción sobre Intel: dejar de ser vista como una compañía dominante en mercados de bajo crecimiento, como las PC y los servidores, para convertirse en un jugador con una participación pequeña pero relevante en el mucho más dinámico mercado de infraestructura de IA.

el dato...

5 mil 200 mdd obtuvo Intel con la venta de

Participaciones en Altera y Mobileye para fortalecer su balance.

El chip acelerador de IA que Intel planea lanzar a finales de este año será otra prueba para su recuperación. En medio de la contracción del mercado de PC provocada por la prolongada escasez de chips de memoria, el éxito de sus productos vinculados con la IA adquiere todavía mayor importancia.

Por ahora, los inversionistas parecen dispuestos a concederle a Tan el beneficio de la duda. “En lo que realmente destaca es en saber cómo hablarle a la comunidad de inversionistas”, comenta un experto del sector.

“Ha hecho un trabajo extraordinario impulsando el precio de las acciones. Lo difícil es que ahora tiene que cumplir con los resultados”.

AAL

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
@The Financial Times Limited 2026. Todos los derechos reservados . La traducción de este texto es responsabilidad de Milenio Diario.

Más notas en: https://www.ft.com