Los grupos financieros más grandes del mundo colaboran con Nvidia para armar un paquete de financiamiento de 500 mil millones de dólares destinado al desarrollo de infraestructuras de IA, en una de las iniciativas de crédito más ambiciosas de Wall Street hasta la fecha.
Un consorcio de grupos que incluye a Apollo Global, Blackstone, BlackRock, Brookfield Asset Management, Goldman Sachs y KKR estableció una alianza con Nvidia para invertir en el despliegue de la inteligencia artificial (IA), informaron a Financial Times seis personas con conocimiento de las conversaciones.
Las acciones del fabricante de chips cayeron alrededor de 1.4 por ciento después de que se diera a conocer la noticia, algo que representó una pérdida de más de 70 mil millones de dólares en capitalización de mercado.
Esta alianza pone de relieve los crecientes esfuerzos de Nvidia por recaudar capital, tanto para ellos como para sus clientes, con el fin de seguir produciendo los chips y desarrollando la capacidad de generación de electricidad y los centros de datos que constituyen el núcleo del auge de la IA.
La compañía, valorada en 5.25 billones de dólares, se ubicó en el centro de la revolución de la IA, suministrando chips, infraestructura y software a una amplia gama de socios que desarrollan esta tecnología. Las unidades de procesamiento gráfico de Nvidia sustentan la mayoría de los principales modelos de IA estadunidenses disponibles en la actualidad.
El fabricante de chips a menudo ofrece respaldo financiero para ayudar a sus socios del sector de la IA a recaudar deuda en los mercados de capitales, lo que a su vez impulsa los ingresos de la propia Nvidia. Sin embargo, la naturaleza circular de estas operaciones provoca inquietud ante la concentración de riesgos en el sector.
Por otra parte, Nvidia mantenía conversaciones para ofrecer una enorme garantía para un proyecto de centro de datos de 10 gigavatios en Ohio, que se arrienda a OpenAI, de acuerdo con una persona familiarizada con el asunto.
Del mismo modo, esto demuestra cómo Nvidia desarrolla relaciones con los gigantes del sector del capital privado, los cuales, en conjunto, se preparan para invertir billones de dólares, procedentes de sus activos de seguros, inversionistas minoristas e institucionales, en infraestructuras de inteligencia artificial.
En los últimos años, grupos de capital privado como Apollo y Blackstone han estructurado acuerdos de infraestructura de IA para ayudar a firmas como Anthropic a financiar su fuerte nivel de gastos en chips y centros de datos.
Apollo, Blackstone, Brookfield, BlackRock, Goldman y KKR no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios. Nvidia tampoco lo hizo.
Chips, en el corazón del auge
Nvidia ha sido el mayor beneficiario del auge del interés por la IA, algo que provocó que la demanda del hardware más reciente del grupo supere por mucho la oferta. Los chips representan la mayor parte del costo de la nueva capacidad de computación.
La capitalización de mercado de la empresa ya se multiplicó por 15 desde finales de 2022, poco después del lanzamiento de ChatGPT, de OpenAI.
Las principales empresas de computación en la nube, entre ellas Meta, Oracle, Microsoft, Alphabet y Amazon, aumentaron drásticamente su gasto en infraestructura de IA en su intento por ganar la carrera para dominar la tecnología. Morgan Stanley proyecta que los hiperescaladores invertirán 3.5 billones de dólares entre 2026 y 2028.
Esa necesidad de capital obliga a los grupos de tecnología a recurrir a todas las fuentes de financiamiento posibles, incluidos los mercados de valores públicos, bonos de grado de inversión y de alto rendimiento, deuda titulizada, crédito privado y mercado de financiamiento de proyectos.
“La magnitud del despliegue de infraestructura de inteligencia artificial no tiene precedente”, dijo Jim Zelter, presidente de Apollo, durante una conferencia sobre resultados celebrada a principios de este mes.
“Se espera que se inviertan más de 8 billones de dólares, una cifra asombrosa. Vemos una enorme oportunidad para que el capital privado financie una parte de esta inversión junto con el capital público.