Las tasas de interés de mediano y largo plazo en México han mostrado un incremento sostenido en los últimos meses, reflejando un aumento en los riesgos inflacionarios y generando un empinamiento de la curva de rendimientos, de acuerdo con el Banco de México (Banxico).
Indicó que al comparar la estructura de tasas al inicio del año con los niveles actuales, se observa un claro ajuste al alza en los nodos de mayor plazo, impulsado tanto por factores estructurales de la economía como por la evolución del entorno internacional, particularmente en Estados Unidos.
El banco explicó que este movimiento responde por un lado a factores estructurales en la economía y la evolución de las tasas en Estados Unidos, y en menor medida a la postura de política monetaria esperada.
“En particular, las tasas largas parecen estar reflejando tanto un aumento en los riesgos inflacionarios, reflejados en aumentos en las expectativas de inflación descontadas por instrumentos de mercado a 5 años, que pasaron de alrededor de 3.8 por ciento en enero a 4.2 por ciento actualmente, como un mayor riesgo país según lo indican los CDS”
Señaló que adicionalmente, el alza en tasas largas mexicanas se ha dado en paralelo con una ligera baja en la tasa de los bonos del tesoro de Estados Unidos a 10 años durante el primer trimestre del año Banamex agregó que ante un contexto de mayores riesgos inflacionarios al alza, consideran prudente que Banxico prolongará a la pausa en los recortes de tasa, tal como lo hizo en la primera decisión del año.
Sin embargo, en su decisión de marzo sorprendió al mercado y al consenso de analistas, recortando la tasa de interés objetivo a 6.75 por ciento, su nivel más bajo en cuatro años desde marzo de 2022, en una votación de tres a dos entre los entre los miembros de la Junta de Gobierno de Banxico.
“Hacia delante, tanto nosotros como el consenso de analistas anticipa un recorte adicional (nosotros lo estimamos en mayo, y la mediana del consenso de analistas en junio) que llevaría la tasa terminal a un nivel de 6.5 por ciento”, comentó.
“No obstante consideramos que la Junta está subestimando la magnitud de las presiones inflacionarias así como el riesgo de que la inflación y sus expectativas se mantengan significativamente alejadas de la meta por un periodo prolongado”, agregó.
A lo anterior, Banamex agregó que desde finales del año pasado el mercado descontaba una trayectoria al alza en las tasas para el segundo semestre del año, lo cual se ha acentuado en las lecturas recientes que ubican la tasa en 7.3 por ciento para diciembre 2026, ejemplificando los riesgos que prevalecen en el panorama inflacionario.
La próxima decisión de política monetaria de Banxico, será el próximo 7 de mayo.
En la decisión de marzo, Banxico destacó que la postura monetaria alcanzada sería apropiada para enfrentar los retos derivados de una prolongación y escalamiento del conflicto en Medio Oriente y sus repercusiones.
"Hacia delante, conforme la evolución de las condiciones macroeconómicas y financieras lo amerite, la Junta de Gobierno valorará la pertinencia y el momento de realizar un recorte adicional a la tasa de referencia", destacó el banco central.
De acuerdo con la Encuesta de Expectativas de Citi, los analistas ajustaron sus previsiones sobre el próximo movimiento en la tasa de política monetaria, desplazando el consenso hacia un recorte de 25 puntos base en junio, desde la expectativa previa que lo ubicaba en mayo.
Señaló que de los 38 especialistas consultados, 17 anticipan que el siguiente ajuste ocurrirá en la reunión de junio, un incremento significativo frente a los seis que sostenían esta postura en la encuesta anterior.
En contraste, 11 participantes aún prevén que el recorte se materialice en mayo, mientras que otros siete consideran que ocurrirá después de junio.
En cuanto a las proyecciones de mediano plazo, el pronóstico mediano para la tasa de referencia al cierre de 2026 se mantuvo sin cambios en 6.50 por ciento, aunque con un rango de estimaciones que va desde 6.75 por ciento hasta 6.25 por ciento, reflejando diferencias en la lectura del entorno inflacionario.
Para 2027, la expectativa mediana también se ubica en 6.50 por ciento; sin embargo, el rango se amplía, con previsiones que oscilan entre 7.25 y 5.75 por ciento, lo que evidencia un alto grado de incertidumbre sobre la trayectoria futura de la política monetaria.
AG