M+.- Cabrito al pastor, jaiba rellena, carne a la tampiqueña, gorditas de maíz, tamales de cerdo, mariscos del Golfo y postres tradicionales como el pemole y las cocadas forman parte de una riqueza culinaria que Tamaulipas busca llevar a uno de los escaparates gastronómicos más importantes del mundo.
La entidad quiere que su cocina sea reconocida por la Guía Michelin, el prestigioso listado internacional que distingue a los mejores restaurantes del planeta, con el objetivo de impulsar el turismo gastronómico, atraer visitantes y generar una derrama económica similar a la obtenida en otras regiones de México.
La apuesta está encabezada por empresarios restauranteros agrupados en la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), quienes consideran que la diversidad de sabores, influencias culturales y talento culinario del estado tienen las condiciones para competir en la escena nacional e internacional.
Tamaulipas cuenta con una oferta gastronómica que combina las tradiciones propias con influencias de entidades vecinas. En Tampico conviven sabores veracruzanos, potosinos y del mar; mientras que en municipios como Matamoros y Nuevo Laredo destacan las raíces ganaderas y del campo.
Esa variedad es uno de los principales argumentos que la industria restaurantera pretende presentar ante los directivos de Michelin para conseguir que el estado sea incluido dentro de sus próximas selecciones.
Una cocina con identidad propia busca reconocimiento mundial
El presidente de Canirac Tamaulipas, Juan Pablo González Martínez, explicó que el objetivo es que la gastronomía del estado forme parte de la Guía Michelin durante el próximo año, como una estrategia para fortalecer el turismo y posicionar los sabores locales.
Actualmente, la cámara cuenta con alrededor de 400 afiliados distribuidos en las principales ciudades del estado, una cifra que continúa en crecimiento tras la reapertura de la oficina en Tampico.
“El ramo tiene sus contrastes, así hay una gran cantidad de negocios que abren y cierran. La tendencia es a la alza, con nuevos proyectos muy interesantes, y a través de ese crecimiento esperamos en el próximo año estar dentro de la Guía Michelin, que nos permita impulsar el turismo gastronómico de Tamaulipas”, señaló.
El dirigente empresarial destacó que la entidad tiene una amplia oferta culinaria capaz de sorprender a los visitantes.
“Esa diversidad la estamos presentando ante las autoridades francesas y nos otorguen el reconocimiento”, apuntó.
Entre los platillos que representan a Tamaulipas se encuentran el cabrito al pastor y al horno, las gorditas rellenas, tamales de cerdo, asado de puerco, carne asada a la tampiqueña, carne seca con huevo y una amplia variedad de productos del mar.
En esta última categoría destacan las jaibas rellenas, el salpicón de jaiba, ceviches, sopas de mariscos y camarones preparados de distintas maneras.
La gastronomía tamaulipeca también incluye bebidas tradicionales como el agua de huapilla y el mezcal, además de postres como el pemole, rosquillas de harina de maíz, gorditas endulzadas con piloncillo, camote con piña, cocada con piña y nuez, frutas cristalizadas, adepitas y mermelada de nopal.
Restaurantes tamaulipecos ya destacan en México
Aunque la llegada a la Guía Michelin representa el siguiente objetivo, varios restaurantes del estado ya cuentan con reconocimiento dentro del panorama gastronómico nacional.
Desde 2021, establecimientos tamaulipecos comenzaron a ganar presencia en la Guía México Gastronómico, un listado que reúne a los 250 mejores lugares para comer en el país y que es impulsado por Culinaria Mexicana, plataforma dedicada a promover y difundir el sector restaurantero formal.
En la última edición aparecen cuatro establecimientos tamaulipecos, tres de ellos ubicados en Tampico.
Uno de los más emblemáticos es El Porvenir, considerado una leyenda culinaria con más de un siglo de historia y reconocido por preservar recetas tradicionales de la región, como la jaiba a la fran, una de sus especialidades.
También aparece Los Curricanes, reconocido por su alta cocina de mariscos y por innovar con ingredientes provenientes del Golfo de México y la laguna.
De incorporación más reciente está El Lindero, restaurante destacado por su cocina tradicional tamaulipeca, cortes de carne y platillos huastecos.
En Ciudad Victoria se encuentra Akichi, reconocido por su cocina de autor y propuesta vanguardista. Su chef Manuel Cavazos Guerrero recibió un reconocimiento de Canirac en 2021.
González Martínez destacó que la industria restaurantera mantiene un crecimiento constante debido a que nuevos proyectos surgen desde distintos sectores de la sociedad.
“Es una industria donde constantemente nacen nuevos proyectos y conceptos. La gastronomía a nivel nacional está muy profesionalizada, pero a diferencia de otras actividades, iniciar con un restaurante no tiene una barrera tan alta. Las familias inician desde sus casas, crecen y se terminan consolidando como un producto para el público en general”, explicó.
El efecto Michelin: más empleos, proveedores y derrama económica
Para los empresarios tamaulipecos, formar parte de la Guía Michelin no solo representa un reconocimiento gastronómico, sino una oportunidad económica para toda la cadena productiva.
La publicación francesa llegó a México en 2024 y, de acuerdo con Ignacio Alarcón Rodríguez Pacheco, presidente nacional de Canirac, sus efectos ya son visibles en las regiones donde tiene presencia.
Los establecimientos reconocidos reportan incrementos de hasta 50 por ciento en sus plantillas laborales y, por cada empleo directo generado, se estima la creación de al menos otro puesto adicional dentro de la cadena económica.
Además, la presencia de Michelin incrementa la demanda de ingredientes locales de alta calidad e impulsa a productores relacionados con la agricultura, pesca y distribución gastronómica.
La elaboración de alimentos representa alrededor del 15 por ciento del Producto Interno Bruto turístico nacional y genera cerca de dos millones de empleos.
En 2025, la derrama gastronómica turística superó los 245 mil millones de pesos y se prevé un crecimiento de cinco por ciento durante 2026, impulsado por el turismo experiencial, la expansión de destinos gastronómicos y el posicionamiento internacional de la cocina mexicana.
“El efecto Michelin fortalece las cadenas de suministro regionales y abre nuevas oportunidades de negocio para industrias auxiliares como mantelería, mobiliario, equipamiento, logística y plataformas de delivery, entre otras. Actualmente, estados como Baja California, Baja California Sur, Ciudad de México, Oaxaca, Nuevo León y Quintana Roo ya registran beneficios derivados de esta dinámica”, señaló Rodríguez Pacheco.
Inspectores anónimos y estándares internacionales
Para ingresar a la Guía Michelin, los restaurantes deben cumplir con estrictos criterios de evaluación.
Actualmente, 181 establecimientos han sido integrados en solo dos años dentro de la edición mexicana; siete cuentan con una Estrella Michelin, elevando a 27 el número total de restaurantes con esta distinción en el país.
También destacan restaurantes como Pujol y Quintonil, que mantienen dos estrellas Michelin, mientras entidades como Jalisco, Puebla y Yucatán se incorporaron recientemente a la cobertura existente de Baja California, Baja California Sur, Ciudad de México, Nuevo León, Oaxaca y Quintana Roo.
Con esos antecedentes, Tamaulipas busca convertirse en la próxima entidad en aparecer dentro de la publicación.
“Ese trabajo en conjunto lo estamos impulsando desde el año pasado, viendo todas las opciones para traernos este reconocimiento a nuestros negocios. Esto despierta un ánimo entre los empresarios de trabajar fuerte, de seguir invirtiendo”, afirmó González Martínez.
Para lograrlo, los restauranteros requieren también apoyo del gobierno estatal, debido a la inversión económica necesaria para formar parte del proceso.
“Un restaurante que desea estar en la guía debe cumplir con muchos puntos. Hay personas que te visitan varias veces, sin avisarte o presentarse como gente de la marca (inspectores anónimos), prueban la comida, analizan el servicio, la calidad de los alimentos y qué tanto conservan ese estándar”, explicó.
Además, Tamaulipas debe presentar una carta de intención y preparar un video especial donde se muestre la diversidad de sus platillos tradicionales.
Más de un siglo de historia detrás de la Guía Michelin
La Guía Michelin se ha convertido en uno de los referentes mundiales de la alta gastronomía.
Su origen se remonta a Francia a principios del siglo XX, cuando fue creada para impulsar la movilidad automotriz y apoyar a los conductores con información sobre rutas, hoteles y servicios.
Con el paso del tiempo, evolucionó hasta convertirse en una publicación especializada en restaurantes, hoteles y vinos.
Los inspectores utilizan los mismos criterios de selección desde sus inicios: calidad de los ingredientes, dominio de las técnicas culinarias, armonía de sabores, personalidad del chef y consistencia del restaurante.
La guía otorga distintos reconocimientos, entre ellos la Estrella Verde para proyectos enfocados en una gastronomía consciente y responsable; el Bib Gourmand para establecimientos con comida de gran calidad a precios accesibles, y las tradicionales una, dos y tres Estrellas Michelin para las cocinas consideradas excepcionales.
“La gastronomía mexicana es increíblemente diversa y rica, con una mezcla única de sabores y tradiciones. Hasta ahora, la ausencia de estrellas Michelin no reflejaba la verdadera excelencia de sus chefs y restaurantes. La llegada de la Guía Michelin en 2024 es una oportunidad para destacar la brillantez culinaria de México y celebrar a los talentosos chefs que han estado a la vanguardia de la innovación gastronómica”, afirmó Antonio de Juan, fundador y director de Talentchef.
Ahora Tamaulipas busca que sus sabores, recetas y productos regionales tengan un lugar dentro de ese mapa internacional de la alta cocina.
