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Sábado , 16.02.2019 / 06:30 Hoy

La leyenda de San Valentín: ¿existió el santo del amor?

Cultura pop

Hay muy pocos elementos para asentar que Valentín existió; aquí un recuento de las historias que dieron origen al mito que celebramos el 14 de febrero.
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El 14 de febrero celebramos El día de los enamorados, Día del amor y la amistad'porque ese día se ha festejado a San Valentín, el santo del amor.

Sin embargo, aunque los enamorados sigan creyendo en su leyenda, Valentín nunca existió... al menos no como creemos, pues hay teorías que indican que se trató de tres personas que compartieron ese nombre. La más desoladora afirma que todo fue una invención literaria que se originó en el siglo XIV.

La leyenda de San Valentín dice así: 

Hacia el siglo III de nuestra era, cuando la religión cristiana aún era perseguida por órdenes del emperador Claudio III, vivió un joven sacerdote —aunque también podría tratarse de un viejo— de nombre Valentinus, que casaba a las jóvenes parejas en secreto bajo el ritual cristano. Cuando las autoridades se enteraron de sus actos, lo aprehendieron y encarcelaron. 

En prisión, dicen, sucedió el milagro: el carcelero, quien sabía que Valentín era un hombre letrado, le preguntó si podría enseñar a su hija Julia —ciega de nacimiento— algunas lecciones. Valentín aceptó y así, la hermosa y virtuosa Julia, aprendió, entre otras cosas a adoptar la fe en Dios.

Un día, la joven le preguntó si el dios de los cristianos podría hacer que su ceguera fuera curada. Valentín contestó afirmativamente, pero le hizo saber que debía pedirlo con toda su fe. Eso hizo Julia y lo consiguió: dejó de ser ciega. Poco antes de morir, Valentín le escribió última carta en la que le pidió que se mantuviera cerca de Dios y la firmó de esta manera: "De tu Valentín".

Luego, el hombre fue ejecutado y enterrado cerca de la Vía Flaminia, al norte de Roma. Según la tradición, Valentinus fue asesinado el día siguiente, el 14 de febrero del año 270, cerca de una puerta que más tarde fuera nombrada Puerta de Valentín. Y en el 496, el papa Gelasio I designó ese día en honor a San Valentín. 

No obstante, la verdad es que existen pocos elementos para asentar la veracidad de ese hecho. En la primera lista de mártires cristianos, la Cronografía del 354, el santo Valentín no aparece registrado, ya que su aparición es muy posterior: en el siglo V, en el Martyrologium Hyeronimianum.

Lo que es cierto es que e papa Gelasio estableció su fiesta el 14 de febrero "por sus actos que sólo son conocidos por Dios". En pocas palabras, porque no se sabía nada de él, pero aun así se le rendía un culto tradicional.

Otras fuentes religiosas citan al menos a tres hombres santos de nombre Valentín: un sacerdote romano, el obispo de Terni (que fueron martirizados y enterrados, cada uno por su parte, en la Vía Flaminia) y un mártir ejecutado en África un 14 de febrero.

En los registros, ninguno de los tres realizó el milagro de otorgarle la vista a una joven ciega. Al parecer, el verdadero autor de la leyenda de San Valentín como la conocemos hoy fue el poeta y escritor inglés del siglo XIV Geoffrey Chaucer, que en su poema Parlement of Foules menciona, por primera vez, la idea de que el 14 de febrero era una fecha consagrada a los enamorados. 

Así pasaron seis siglos, hasta que en 1969, debido a las escasa evidencias históricas disponibles, la Iglesia Católica retiró a San Valentín del Calendario Romano General, limitando su veneración y celebración litúrgica a ciertos calendarios locales.

San Valentín sigue apareciendo listado como mártir en el Martirologio Romano en virtud de el culto tradicional en torno a él. Pero, al menos para la historia, San Valentín fue un santo que nunca existió.

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