Hay quienes sospechan algo desde hace mucho tiempo: algunas personas son inherentemente más atractivas para los mosquitos que otras. Sus piernas, brazos y pies son la prueba principal: a comparación de sus familias y amigos, amanecen con hasta el doble de picaduras.
Aunque la ciencia respalda la observación vivencial, las razones del porqué ocurre este fenómeno siguen siendo investigadas. Por ahora, estudios recientes liderados por la Universidad Rockefeller y la Universidad Johns Hopkins, han descifrado algunos factores distintivos que parecen convertir a ciertas personas en auténticos imanes de estos pequeños devoradores de sangre.
¿Por qué pican los mosquitos?
Los mosquitos hembra se alimentan de sangre desde hace al menos 46 millones de años. Desde entonces se adaptaron con éxito: sus más de 3 mil especies que se encuentran en casi todos los rincones del mundo.
No hay forma de averiguar desde hace cuanto adoptaron a su grupo de víctimas favorito, lo que sí existe son algunas pistas del perfil que prefieren actualmente. Estudios recientes (como los publicados en la revista Cell y por la Universidad Johns Hopkins) demuestran que uno de los factores con mayor peso es el aroma de la piel.
1. Olor corporal
Durante sus investigaciones, los investigadores notaron que aquellas personas que producían un perfume particular: con niveles más altos de ácidos carboxílicos (compuestos orgánicos presentes en el sebo y el sudor) resultaban ser más atractivas para estos insectos.
Los ácidos carboxílicos cumplen la función de mantener hidratada la piel, pero al interactuar con el universo de microorganismos que viven en ella (es decir, la microbiota cutánea), generan una huella olfativa única.
Dado que este olor es regulado en gran medida por la genética y las bacterias de la microbiota, es muy probable que no cambie por mucho tiempo, así que, mientras les siga resultando agradable, los mosquitos se mantendrán como fieles compañeros.
Nota:Los colores también influye en un ataque
Los estudios han demostrado que, después de alimentarse, los mosquitos hembra buscan un lugar sin luz para descansar, de ahí que en ocasiones se posen sobre las personas que llevan ropa oscura. Los mosquitos hambrientos por su parte usan indicios visuales para encontrar algo para comer, como por ejemplo, prendas con colores contrastantes que son más fáciles de ver.
2. La forma de respirar ( o mejor dicho las emisión de Dióxido de Carbono (CO2) que libera el cuerpo)
De acuerdo con biólogos de la Universidad Estatal de Arizona, Estados Unidos, los mosquitos localizan a sus víctimas a gran distancia siguiendo las corrientes de dióxido de carbono (CO2) que se producen al respirar.
Las personas con una tasa metabólica más alta, es decir, que queman más calorías para mantener sus funciones vitales y realizar sus actividades cotidianas (como es el caso de las personas que hacen ejercicio o las mujeres embarazadas) emiten mayores volúmenes de CO2, lo que las vuelve blancos prioritarios.
3. Calor corporal y sudor
La temperatura y la humedad guían al mosquito una vez que está cerca. Al hacer ejercicio o tener calor, el cuerpo evapora agua y libera sustancias como el ácido láctico y el amoníaco a través del sudor. Esto genera condiciones irresistibles para insectos como el Aedes aegypti, también conocido como el mosquito transmisor del dengue en México.
4. ¿Sangre dulce? Cómo influye el tipo
Los mosquitos no prefieren a alguien por su “sangre dulce”, de hecho, el papel del tipo de sangre sigue siendo un debate: algunos estudios científicos han obtenido resultados contradictorios.
Si bien varias investigaciones sugieren que los mosquitos (en especial ciertas especies) muestran una ligera preferencia por las personas con sangre tipo O y una tendencia menor a picar a las de tipo A, aún no hay resultados contundentes.
5. El uso de ciertos jabones y perfumes
Un estudio de la Universidad Estatal de Virginia halló que los jabones y geles corporales alteran nuestro perfil químico. Aromas florales o frutales pueden potenciar el atractivo natural, mientras que algunos geles con base de coco o aromas neutros tienden a actuar como un leve camuflaje químico.
LHM