Perfumes, botellas de plástico o el desodorante: vivimos rodeados de disruptores endocrinos, un grupo de sustancias que pueden imitar, bloquear o interferir con las hormonas del cuerpo. Pasarlos por alto no es una opción considerando que están asociados con más de un problema de salud.
“Lo que hacen es confundir el cuerpo, no es que inhiban la secreción de hormonas, sino que confunden al sistema”, comenta el endocrinólogo y presidente médico de la Federación Mexicana de Diabetes, Jorge Víctor Yamamoto Cuevas.
¿Qué son y cómo nos afectan los disruptores endocrinos?
Se pueden crear o hallar de forma natural, su presencia está asociada a numerosos problemas de salud tanto en la fauna silvestre, como en los humanos ya que una vez dentro del cuerpo, logran alterar la ruta normal del sistema endocrino, como explica el Instituto Estadounidense de Ciencias de la Salud Ambiental.
Las hormonas son como una llave con características particulares que tienen un receptor, o cerradura específica. Los disruptores entran en las cerraduras bloqueando el paso de las hormonas impidiendo que cumplan su función.
Los primeros en notar su influencia en el cuerpo fueron los biólogos de la reproducción: notaron que los óvulos de las mujeres que llevaban perfume durante la extracción no respondían a la inseminación artificial.
“Las partículas como tal del perfume favorecían al problema de infertilidad para los procedimientos, por ello comenzaron a darse cuenta y solicitarles que no llevaran ni perfume ni desodorante durante los procedimientos”, agrega el endocrinólogo.
¿En dónde se encuentran los disruptores endocrinos?
“Están en prácticamente en todo lo que nos rodea: plásticos, algunos alimentos, productos de belleza como cremas, protectores solares, jabones. Está en el líquido con el que limpiamos el piso, juguetes, productos electrónicos”, advierte el endocrinólogo.
La Sociedad Endocrina calcula que existen cerca de 85 mil sustancias químicas sintéticas en el mundo y al menos mil de ellas son disruptores endocrinos. Dada la amplia variedad, solo algunos han sido estudiados a detalle.
La atrazina, por ejemplo, está presente en los pesticidas, especialmente los que se usan para controlar plagas en el maíz o el sorgo. El bisfenol se utiliza para fabricar algunos plásticos presentes en envases y juguetes, así como resinas.
Las dioxinas también son comunes, se aplican para blanquear el papel y la producción de herbicidas, mientras que el perclorato se agrega a cohetes, explosivos y fuegos artificiales.
Entre los disruptores más comunes se encuentran los ftalatos, un amplio grupo de compuestos utilizados como plastificantes líquidos presentes en un sin fin de objetos como envases de alimentos, cosméticos, fragancias, juguetes infantiles y tubos de dispositivos médicos.
Jorge agrega que este tipo de sustancias también se pueden encontrar en alimentos procesados por medio de la contaminación cruzada durante la producción o bien, a través de los empaques en los que son envueltos.
Lista de productos en la que se han detectado disruptores endocrinos:
- 1 Productos de higiene y cuidado personal Cremas, cosméticos, jabones, esmalte de uñas y protectores solares.
- 2 Artículos del hogar y limpieza Líquidos para limpiar el piso y aromatizantes en spray.
- 3 Plásticos Envases de diversos tipos, botellas y resinas.
- 4 Papelería Papel blanqueado
- 5 Alimentación y cocina Alimentos procesados, empaques, utensilios de plástico, botellas
- 6 Agricultura Pesticidas y herbicidas
- 7 Otros productos Juegues y electrodomésticos
- 8 Dispositivos médicos Tubos y equipo clínico que utiliza plastificantes (ftalatos)
- 9 Materiales explosivos Cohetes, fuegos artificiales y explosivos
- 10 Agua Provienen de aguas residuales e industriales
Cáncer y depresión: cuáles con los efectos de los disruptores en el cuerpo
De acuerdo con el doctor Jorge, en exceso los disruptores pueden ocasionar:
- Obesidad
- Alteraciones en los patrones de conducta como depresión o ansiedad
- Cáncer
- Lesiones en la tiroides
- Problemas para concebir
- Cambios en los ciclos menstruales
“Te pueden generar problemas de colesterol, de triglicéridos, infertilidad, problemas de hígado, riñón, asma (que es de las más frecuentes). Hay estudios que se están haciendo para corroborar que ciertos disruptores incluso generan diabetes”, añade el endocrinólogo.
Algunas investigaciones han encontrado que los niños expuestos a estas sustancias tienen una respuesta inmune menor a las vacunas. También se le ha asociado con mayor riesgo de parto prematuro.
El metabolismo en general se ve alterado, lo que explica el riesgo de diabetes y obesidad. Además, un estudio reciente encontró que los disruptores también alteran a las bacterias buenas del intestino y reprograman las expresiones del ADN.
Estas sustancias también se vinculan con el desarrollo de trastorno depresivo mayor y síntomas depresivos, especialmente en mujeres embarazadas, adolescentes y adultos mayores.
Por si fuera poco, mantiene al cuerpo en estado de alerta constante, favoreciendo el desgaste y la inflamación, lo que a su vez, propicia el entorno perfecto para la aparición y crecimiento de células cancerosas, como alerta una publicación de la revista Cancers lanzada en junio de 2025.
¿Cuáles son las recomendaciones para evitarlos?
Hasta ahora no existen límites seguros definidos respecto a la exposición de disruptores, por lo que no se sabe hasta qué punto la exposición a ellos es segura. En este sentido, existen algunas medidas simples que, si bien no evitan del todo la exposición, al menos la disminuyen:
“A nivel de la cocina lo ideal es ocupar vidrio, cerámica, acero inoxidable, pero siempre procurando que estén en buenas condiciones, porque una vez que se raspan pueden liberar sustancias que pueden ser tóxicas”, comparte.
Los alimentos frescos, naturales y bien lavados son clave para disminuir los alimentos ultraprocesados y reducir la exposición a los químicos asociados a pesticidas.
Los amantes de los aromatizantes y el perfume tendrán que replantearse en dónde los adquieren y con qué frecuencia los usan pues contienen ftalato.
“Por ejemplo, las fragancias que algunas tiendas venden en concentrados donde los preparan tienen alto contenido de disruptores endocrinos a diferencia del perfume original. ¿Por qué? Porque muchos de ellos los ocupan para hacer una fijación de los perfumes”.
En el caso de los productos embotellados, disminuir su uso no solo ayuda al planeta sino también a disminuir la exposición a estos químicos. Además es recomendable utilizar filtros de agua en casa ya que “mucha de la usamos de manera normal tienen este tipo de productos químicos”.
Finalmente, el endocrinólogo acepta que, para este punto, no podemos separarnos de ellos por completo, por lo que la mejor manera para prevenir algún efecto es no abusar de ellos.
LHM