El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano. Participa en funciones esenciales como filtrar toxinas, metabolizar medicamentos, producir proteínas, almacenar energía y colaborar en la digestión.
Cuando falla de manera severa, la vida corre riesgo. Así lo explica la doctora Linda Muñoz, en entrevista con Víctor Martínez para la sección “Tu médico en Telediario”, al advertir que muchas enfermedades hepáticas avanzan en silencio y que algunos productos considerados inocentes pueden dañarlo.
“Es un órgano vital, sin el cual no podemos vivir”, señaló la especialista. Incluso en casos extremos puede requerirse un trasplante, procedimiento que considera complejo. Explicó que también existe la opción de donador vivo, donde una persona cede parte de su hígado, aunque exige estricta evaluación médica.
“Para vivir necesitamos mínimo el uno por ciento de nuestro peso en masa hepática”, comentó.
El hígado posee una notable capacidad de regeneración, pero eso no significa que sea invulnerable. La doctora Muñoz desmontó una creencia frecuente: “También ese es un mito que el hígado no duele. El hígado sí duele y duele cuando está inflamado”.
Detalló que la inflamación puede surgir por diversas causas, entre ellas el consumo excesivo de alcohol, infecciones virales como hepatitis B o C, enfermedades autoinmunes, obesidad o acumulación de grasa en el órgano. Cuando esto ocurre, pueden aparecer molestias en la parte superior derecha del abdomen, cansancio, náusea o alteraciones en estudios de laboratorio.
Sin embargo, muchas veces no hay señales tempranas.
“Las enfermedades son asintomáticas, el hígado es el órgano que más se regenera y que soluciona, soluciona, soluciona sus problemas sin avisarle a nadie”, expresó y añadió que algunos pacientes buscan ayuda hasta fases avanzadas, “hasta que ya está demasiado enfermo y que a lo mejor ya requiere un trasplante”.
Uno de los temas que más preocupa a la hepatóloga es el aumento del consumo de remedios herbales y suplementos sin supervisión médica. Señaló que, ante la frustración por no encontrar alivio inmediato, muchas personas recurren a productos naturales creyendo que no representan riesgo.
“Hay una tendencia de aumento de la medicina herbolaria... la gente busca otras cosas que le puedan sanar. Sin embargo, el tomar un tecito en la mañana de lo que quieras, cúrcuma, jengibre, ashawanda, hay mil cosas que la gente se toma que son totalmente tóxicas para el hígado”, advirtió.
Sobre la ashawanda, mencionó que incluso en congresos médicos internacionales existe preocupación por los casos de toxicidad hepática asociados a su consumo.
“Es un veneno, es tóxico para el hígado”, afirmó.
También alertó sobre el uso cotidiano del té verde en extractos o grandes cantidades.
“Si yo me tomo un té verde de vez en cuando no pasa nada, pero si lo tomo a diario estoy aumentando el riesgo de tener daño tóxico en el hígado”.
Precisó que el peligro puede ser mayor en personas con una afección hepática previa, aun cuando todavía no lo sepan.
La doctora Muñoz recordó además que no todas las enfermedades del hígado se relacionan con el alcohol.
“Sin probar un gramo de alcohol, una persona puede tener un perfil autoinmune”, explicó.
En estos casos, el sistema inmunológico deja de reconocer al hígado como propio y comienza a atacarlo. Entre los padecimientos menciona hepatitis autoinmune y colangitis biliar primaria.
Añadió que quienes tienen antecedentes familiares de lupus, artritis reumatoide u otras enfermedades autoinmunes podrían presentar mayor predisposición.
Como medida preventiva, recomendó chequeos médicos periódicos, análisis de sangre cuando existan factores de riesgo y evitar automedicarse con suplementos o productos naturistas. El hígado trabaja todos los días sin descanso, pero cuando se daña, las consecuencias pueden ser graves.
mrg