M+.- La demencia es una de las principales causas de discapacidad y mortalidad en adultos mayores. Conforme las comunidades envejecen, los casos se vuelven más comunes. A pesar de ello, en América Latina existen importantes lagunas sobre la creciente carga.
Un estudio reciente recabó datos durante las últimas dos décadas y concluyó que algunos países de la región, entre ellos México, han experimentado un importante aumento en la prevalencia de casos, pasando de uno de cada diez a casi uno de cada siete en solo dos décadas.
Los resultados publicados en JAMA Neurology plantean dos puntos importantes: las proyecciones oficiales podrían estar subestimando los casos de demencia en América Latina y el crecimiento no está siendo impulsado únicamente por el tabaquismo, una población sedentaria o una peor alimentación.
¿Qué encontró el estudio?
El estudio, realizado por un equipo internacional que incluye a un miembro del Laboratorio de Demencias del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, contó la participación de 16 mil 950 adultos de 65 años o más (en su mayoría, mujeres) de cinco países diferentes: México, Perú, Puerto Rico, Cuba y República Dominicana.
Los datos que conforman el exhaustivo censo se obtuvieron de puerta en puerta en dos momentos diferentes: de 2003 a 2006 y de 2016 a 2020. Durante el primer análisis se encontró que la prevalencia de personas con demencia fue de 10.6%. La condición aumentó notablemente en el segundo periodo de seguimiento con un 16.9%.
El comportamiento de la demencia por regiones resultó aún más interesante. En Cuba y República Dominicana no se detectaron cambios significativos a lo largo de la investigación. Sin embargo, en México, Perú y Puerto Rico se constató un aumento sustancial de más de 4 puntos porcentuales.
Los números de estas tres regiones contrastan con las tendencias observadas en países de altos ingresos en los que se ha logrado una disminución de la prevalencia de demencia. El territorio en el que se proyectó el mayor número de casos fue México, país en el que se estima que alrededor de 1.3 millones de personas viven con demencia, según datos de la Secretaría de Salud (SSa).
De acuerdo con la investigación, los resultados reflejan la desigualdad en la carga mundial, así como una ventana de oportunidad para fortalecer las estrategias de vigilancia, reducción y atención de la demencia.
El datoEl panorama de demencia en México
El problema de salud pública actualmente es prioritario: se
estima que en México 1.3 millones de
personas viven con demencia. Esta cifra alcanzará los 3.5
millones en 2050, como revela el Plan Nacional de demencia encabezado por el Instituto Nacional de Geriatría.
¿Por qué aumentan los casos de demencia?
Existen diversos estudios que han analizado el proceso de envejecimiento cerebral, la demencia y la prevención de enfermedades. Gracias a ello se han identificado una serie de factores de riesgo asociados con el deterioro cognitivo. Una lista elaborada por la Comisión Lancet en 2024 reveló 14 asociados directamente con la demencia:
- Menor nivel educativo en la infancia
- Pérdida auditiva
- Pérdida de visión
- Traumatismo craneoencefálico
- Hipertensión
- Diabetes
- Colesterol alto
- Consumo excesivo de alcohol
- Inactividad física
- Depresión
- Tabaquismo
- Obesidad en la mediana edad
- Aislamiento social
- Contaminación atmosférica
Los científicos del estudio reciente tomaron en cuenta la lista para ajustar los modelos diseñados e identificar las posibles causas que impulsan la demencia en países de América Latina.
Notaron que aún excluyendo edad, sexo y educación, los casos seguían aumentando. Al medir el impacto de los hábitos saludables (como dejar de fumar o hacer ejercicio) el aumento casi desapareció en Perú, pero se mantuvo sin mucha diferencia en el resto de los territorios analizados.
Incluso después de ajustar por enfermedades asociadas con riesgo de demencia (diabetes, depresión, obesidad, hipertensión, traumatismo craneoencefálico, discapacidad visual y discapacidad auditiva) los casos en México y Puerto Rico siguieron creciendo notablemente.
Los autores sospechan que en estos puntos del mundo hay otros elementos interactuando, de ahí que el aumento no se pueda explicar únicamente con el estilo de vida, enfermedades, edad o educación.
Una de las hipótesis es el peso de la infancia. Aunque los niveles de educación han mejorado, muchos de los adultos mayores que hoy conforman la población de cada territorio no lograron concluir sus estudios, sufrieron carencias y desnutrición. La ciencia ha reunido evidencia de que todo en conjunto daña el desarrollo cerebral a largo plazo.
Asimismo, algunas regiones, como México, experimentan una epidemia de enfermedades metabólicas sin una posible solución en la mira, lo que a su vez se liga con la enorme desigualdad de ingresos y la dificultad para acceder a servicios de salud de calidad.
LHM